Coronavirus- La pandemia nos obliga a diseñar la posmetrópolis

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Nota de opinión del diputado nacional Fabio Quetglas en La Nación

En 1850 Sarmiento publica “Argirópolis” , una utopía que intentó poner en discusión la organización territorial de un futuro estado consolidado.

Hoy nuevamente estamos obligados a discutir nuestro orden territorial . La pandemia está impactando en la organización del espacio y la ocasión es propicia para que el país revise su modelo centralizado e insostenible. Ads by

En circunstancias no catastróficas la movilidad migratoria de las personas está centralmente explicada por las expectativas de trabajo y/o ingresos, o por la calidad de los servicios públicos a la que aspira. Nuestras metrópolis no son una patología, sino la consecuencia de la industrialización, son la versión territorial de la economía de escala . A lo largo del siglo XX, en todo Occidente, las grandes áreas metropolitanas han concentrado recursos, han facilitado inversiones e impulsado la innovación, han incidido en nuestro modo de ver el mundo: en definitiva, han generado una cultura.

Las metrópolis seguirán existiendo y necesitan urgentemente perfeccionar sus mecanismos de gobierno, sus estrategias de coordinación y, sobre todo, minimizar sus deseconomías de escala, buscando un estándar socio-ambiental más alto y más extendido.

Pero el futuro de la organización territorial, es la red de ciudades. La constitución de un entorno post-metropolitano, muy diferente a la desequilibrada geografía que hoy presenta Argentina.

Sin dudas las ciudades se transformarán. La relación entre el espacio público y el espacio privado, que es uno de los grandes ejes de la urbanidad, ha sido afectado. Es probable que sectores de ingresos altos y trabajadores de las industrias del conocimiento migren; que las viviendas futuras se conciban con espacios destinados al trabajo. El paradigma de movilidad cotidiana se alterará y el modelo comercial mutará aceleradamente; naturalmente, se ciernen peligros y se abren posibilidades.

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