Nuestros diputados en los medios nacionales #Síntesis2510

0
82

POLÍTICA

URGENTE – VOTACIÓN EN GENERAL DEL PRESUPUESTO 2019

La Cámara de Diputados aprobó esta madrugada el proyecto de ley de Presupuesto 2019. Hubo 138 votos por la afirmativa; 103 por la negativa y 8 abstenciones

TRAS LA VIOLENCIA, CAMBIEMOS AVANZABA CON LA APROBACIÓN DEL PRESUPUESTO

Después de una tarde marcada por los incidentes en la calle y en el recinto, el oficialismo en la Cámara de Diputados avanzaba anoche hacia la aprobación del presupuesto 2019 con el respaldo de un grupo de diputados peronistas y de partidos provinciales que responden a gobernadores de la oposición.

Pese a los momentos de tensión que hicieron tambalear el debate y que obligaron al presidente de la Cámara a realizar dos pausas durante la sesión, el interbloque de Cambiemos confiaba en contar con unos 135 votos para darle media sanción al proyecto, que formaliza un duro ajuste en las cuentas públicas y un aumento de impuestos, en línea con el objetivo de déficit primario cero, impuesto por el FMI.

La sesión, que podría extenderse hasta bien entrada la madrugada, se desarrolló en un Congreso rodeado de vallas, en medio de incidentes iniciados por un grupo de manifestantes que arrojó piedras contra la policía. Parte de la oposición denunció que esos hechos estuvieron armados y sirvieron como excusa para la represión desatada después contra los militantes que se manifestaron contra la aprobación del proyecto.

Como quedó demostrado en el momento de reunir el quórum, resultó decisivo el acuerdo que la Casa Rosada alcanzó con 12 gobernadores de la oposición, reflejado en la adenda del pacto fiscal. Este acuerdo se iba a votar como una ley complementaria, al igual que el aumento del impuesto a los bienes personales y la reforma del ajuste de los balances de las empresas por inflación.

La suba del impuesto a los bienes personales no incluiría al campo: ante los fuertes reclamos del sector, el oficialismo anticipó que modificará el dictamen en el recinto. La idea que se barajaba anoche era que el tributo se tome a cuenta del impuesto a las ganancias. Además de la presencia casi perfecta del oficialismo, el mayor aporte para el quórum fue del interbloque Argentina Federal, que encabeza el salteño Pablo Kosiner. Esa bancada se comprometió a aportar entre 20 y 23 votos a favor del proyecto, de un total de 33. El resto de los integrantes del interbloque, de distritos gobernados por el oficialismo, se debatían entre la abstención y el voto en contra.

Instalado en el despacho de Nicolás Massot, en el tercer piso del palacio, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, peleaba voto a voto. Los diputados de la oposición fueron desfilando por grupos. Estuvieron los mendocinos Omar Félix y Pedro Miranda, el catamarqueño Gustavo Saadi y el salteño Alfredo Olmedo.

Otro sector que anticipó su respaldo al proyecto es el Frente Cívico por Santiago. El gobernador Gerardo Zamora adelantó que facilitaría el respaldo de tres de los seis integrantes que tiene la bancada provincial. Otros tres votos provendrían del Movimiento Popular Neuquino (MPN) y de los integrantes del interbloque massista Rosa Muñoz (Chubut) y Adriana Nazario (Córdoba). El oficialismo se aseguró también los tres votos de Evolución Radical, de Martín Lousteau.

Manifestaron su rechazo las bancadas del Frente para la Victoria, el interbloque que preside Felipe Solá, el Frente Renovador, el socialismo y el Frente de Izquierda (FIT). Dos casos llamativos fueron los del bloque Unidad Justicialista, del PJ de San Luis. Luego de que los cuatro miembros del bloque dieron quórum, el gobernador Alberto Rodríguez Saá publicó un video en el que se mostró “decepcionado” por esa actitud. Integrante del interbloque de Cambiemos, Olmedo anticipó su voto negativo.

Las posiciones de los bloques se fueron conociendo con el avance de la sesión, después de que se reinstaló la calma en el recinto. En rechazo de la actuación policial, diputados del kirchnerismo y del interbloque que preside Solá exigieron que Monzó suspendiera el debate. El presidente de la Cámara convocó al ministro de Justicia y Seguridad porteño, Martín Ocampo, que dio garantías sobre el operativo y el trato a los detenidos.

“El camino es duro, pero sabemos que el verdadero cambio histórico en la Argentina va a ser si la gente no castiga al Gobierno por pagar los platos de la fiesta populista”, había abierto el fuego el presidente de la Comisión de Presupuesto, Luciano Laspina, en el arranque de la sesión. Por el kirchnerismo respondió Axel Kicillof: “Es absolutamente invotable, es un presupuesto de ajuste, de endeudamiento, de exclusión social, antifederal y antinacional. Las tiene todas, es un desastre. El último año del gobierno de Macri va a estar signado por un presupuesto vergonzoso”. Marco Lavagna (Frente Renovador) se sumó minutos más tarde. “Donde estamos es en medio de una fiesta populista financiera, y esto lo vamos a pagar en algún momento”, dijo. Diego Bossio (Argentina Federal) reclamó un cambio de rumbo. “El gobierno de Macri fracasó, como seguramente lo hará este presupuesto”, golpeó.

LA NACIÓN /

PRESUPUESTO 2019: LAS CLAVES DETRÁS DEL PROYECTO

$40.247.619 millones

Es la cifra total de gasto que prevé el proyecto de presupuesto 2019. El Gobierno prevé alcanzar el equilibrio fiscal el año próximo, en el que se esperan una caída de la economía del 0,5%, una inflación del 34,8%y un dólar a $40,1

La relación con el nuevo acuerdo con el FMI

La aprobación del presupuesto del año próximo es una prioridad del gobierno de Mauricio Macri, en momentos en los que se define el nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que exigirá el equilibrio fiscal para 2019

El mensaje al Fondo

El Gobierno buscaba tener aprobado el proyecto en Diputados para garantizarle al directorio del FMI, que se reunirá el viernes, que gran parte del arco político se comprometió a resolver el déficit fiscal. Se trata de un gesto político que pretende mostrar más solidez en las proyecciones económicas al momento de aprobarse en el organismo la segunda parte del financiamiento

Rechazo opositor

Los sectores más duros rechazan los números del presupuesto por considerarlo hecho a medida de los intereses del Fondo. Sin embargo, el macrismo logró el apoyo político de un sector del peronismo para sesionar

La negociación

Uno de los puntos claves que posibilitaron el avance del proyecto fue el acuerdo de la Casa Rosada con las provincias y legisladores por los fondos que iban a cubrir las concesiones. Los cambios en el impuesto a los bienes personales representarán una caja de $35.000 millones

Las figuras claves

El ministro del Interior, Rogelio Frigerio; el diputado nacional radical Mario Negri; el presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, y el jefe del bloque de Pro en el recinto fueron los negociadores más activos durante las últimas semanas

El aval de los gobernadores

Parte de los diputados que ayer dieron quórum responden a gobernadores que necesitaban llegar a un acuerdo con el Gobierno por la situación financiera de sus provincias, muchas de ellas endeudadas en dólares. En LA NACIÓN se menciona al diputado nacional, Mario Negri.

LA NACIÓN /

PRESUPUESTO 2019: RECINTO CALIENTE: DANIEL FILMUS Y NICOLÁS MASSOT CASI SE VAN A LAS MANOS

“De nuevo hay represión. De nuevo responsabilizamos al gobierno de (Mauricio) Macri”, dijo en su alocución por el Presupuesto el diputado Axel Kicillof. Minutos después, legisladores del FpV, la Izquierda y el Movimiento Evita ingresaron repentinamente al recinto a los gritos. Venían de la calle y querían pedir un cuarto intermedio.

“Así no se puede seguir”, argumentaban a los gritos. La secuencia terminó en descontrol y tuvieron que separar a diputados kirchneristas y de Cambiemos para que no se vayan a las manos. Dos de los más exaltados eran Daniel Filmus, del FPV, y Nicolás Massot, jefe del bloque PRO.

“Vamos a entrar ya, si no levantan la sesión por lo menos un cuarto intermedio”, alcanzaron a decir los legisladores que por “Pasos Perdidos” ingresaron al recinto. Entre ellos, Nicolás del Caño, Leonardo Grosso, Lucila De Ponti y Leopoldo Moreau.

En ese momento tenía la palabra Luis Mario Pastori, de la UCR y conducía la sesión el radical Luis Petri, quien se cansó de pedir silencio sin efecto. Ante el escándalo, el presidente de la Cámara Emilio Monzó -que había salido hace minutos- volvió a ingresar y tomar el control. Le preguntó a Pastori si aceptaba una interrupción, pero el radical dijo que no y eso desató la ira de los legisladores de la oposición. “Sos un facho”, le gritaron, entre otros insultos. Monzó intentaba calmar los ánimos pidiendo que tomen asiento para poder dialogar. Pero los legisladores de Cambiemos y la oposición cruzaban agravios. La tensión llegó al máximo cuando Massot se paró y avanzó unos pasos hacia el bloque del FpV, comenzó a hablarle y hacer gestos. Legisladores del FpV, denunciaron que los invitaba a “pelear fuera”.

El ex ministro de Educación Filmus comenzó a acercarse junto a Juan Cabandié, Mayra Mendoza y otros legisladores. Rápidamente los legisladores de ambos bloques se empezaron a interponer y a empujarlos hacia atrás.

“Ahora vamos a hablar, de esta manera no”, gritaba Monzó, quien llamó a un cuarto intermedio y bajó de su estrado para meterse en la discusión. Invitó a los legisladores al salón de honor a conversar “cómo seguir”.

Recién después de esos 15 minutos se logró retomar la sesión y Monzó anunció que “en media hora” va a haber otro cuarto intermedio para que el jefe del operativo de seguridad de la Ciudad hable con los Jefes de bloques. En CLARÍN se menciona a los diputados nacionales, Luis Pastori y Luis Petri.

CLARÍN /

DIPUTADOS VOTA EL PRESUPUESTO ENTRE FUERTES CRUCES Y TRAS UNA VIOLENTA PROTESTA 
Cambiemos sumó apoyos en el PJ. Tras una violenta protesta fuera del Congreso, la oposición más dura trató de frenar la sesión. El proyecto, que prevé fuertes ajustes, pasa al Senado.
En una prolongada sesión, marcada por graves incidentes fuera del Congreso y también por forcejeos en pleno recinto, la Cámara de Diputados se encaminaba esta madrugada a darle media sanción al Presupuesto 2019. El oficialismo logró quórum con ayuda se sectores del PJ que aseguraban apoyo al proyecto. El Senado lo tratará en noviembre.
Con fuertes recortes -sobre todo en obras públicas-, el proyecto se propone alcanzar el déficit primario cero, para dar una señal política al Fondo Monetario Internacional en medio del auxilio financiero que fue a pedir el gobierno de Mauricio Macri. Cambiemos había realizado concesiones de último momento al texto para sumar el aval de legisladores provinciales y de una veintena del PJ Federal que responden a gobernadores.
La sesión tuvo escenificaciones de un guión previsible. El presidente de la Comisión de Presupuesto, el macrista Luciano Laspina, apuntó a la “herencia recibida” y entre gritos desde la bancada kirchnerista reclamó “no castigar al Gobierno que le tocó pagar los platos rotos de la fiesta populista”.
Argumentó sobre la necesidad de lograr el déficit cero “para que Argentina crezca y haya estabilidad”.
Y arremetió: “Quizás ustedes (les apuntó a los K) fueron los mejores, pero no los únicos en el descontrol fiscal”. El ex ministro K Axel Kicillof – que interrumpió varias veces a Laspina- habló de “un proyecto vergozoso” y dijo que “es invotable”. Lo definió como “un presupuesto de ajuste, de endeudamiento, de exclusión social, antifederal y antinacional”. Y vaticinó que 2019 será “el último año del gobierno de Macri”.
Mientras hablaba Kicillof, las camporistas Luana Volnovich y Mayra Mendoza bajaron del hemiciclo hacia una mesa bajo el estrado del presidente de la Cámara, Emilio Monzó, para desplegar banderas norteamericanas.
Al efectismo del cotillón se sumó Victoria Donda (ex Libres del Sur) con una gigantografía de la titular del FMI, Christine Lagarde, con la banda presidencial argentina.
-Ya fue retratada, diputada-, le dijo Monzó a Volnovich con paciencia, buscando cerrar el episodio.
Pero el escándalo estalló poco después, de la mano de las noticias de los choques en la calle entre manifestantes y la Policía. Diputados del FpV y de la izquierda que habían estado fuera del Palacio -y que hasta intentaron frenar a un camión hidrante de la Policía- exigieron parar la sesión.
Presidía en ese momento el radical Luis Petri, quien en vano trató de poner calma. Monzó regresó de apuro. En un griterío confuso, el jefe de la bancada del PRO, Nicolás Massot, y el kirchnerista Daniel Filmus estuvieron cerca de agarrarse a trompadas. Con Monzó en el estrado, el jefe de la bancada K, Agustín Rossi, insistió en que no se siga sesionando, porque “si hay heridos, si hay muertos, acá se van a tener que hacer cargo”. Fue una postal de enfrentamiento que hizo recordar lo sucedido en diciembre, cuando se votó la reforma previsional.
Tuvieron que pasar dos veces a cuarto intermedio hasta que llegó la calma. Fue luego de que Monzó y los jefes de bloque recibieran explicaciones de los responsables del operativo de seguridad desplegado fuera del Congreso.: el ministro y el secretar de Seguridad de la Ciudad, Martín Ocampo y Marcelo D’Alessandro. Informaron sobre la situación de los 26 detenidos y 11 heridos, nueve de ellos de las fuerzas de seguridad.
Graciela Camaño, jefa del Frente Renovador, ratificó el voto en contra.
Marco Lavagna, referente económico del massismo, cuestionó el texto: “Parece ser un trámite administrativo y una señal política de si hay consenso o no en el déficit cero”, para dar ante el FMI.
El PJ no K confirmó su división.
“No vamos a permitir que nos digan golpistas porque les decimos no a un Presupuesto”, sostuvo Diego Bossio, de Argentina Federal. Desde su misma bancada, el entrerriano Juan José Bahillo justificó que el análisis de los gobernadores peronistas era el del “mal menor”, y que “si un país no tiene Presupuesto, le estamos permitiendo al Presidente un manejo discrecional de más de un billón de pesos”.
El jefe de esa bancada, Pablo Kosiner, advirtió que “no le voy a dar un cheque en blanco a Marcos Peña”.
En contra se pronunciaron también el flamante bloque de ex massistas que lidera Felipe Solá, el Movimiento Evita y la izquierda. “Este Presupuesto es un plan de guerra contra el pueblo, redactado en Washington, que imponen a palazos”, sostuvo Romina del Pla, del Partido Obrero.
A medianoche habló Máximo Kirchner. Dijo que “la gente está esperando un gesto, hasta ahora sólo hubo gestos para el Fondo Monetario”. Junto al Presupuesto se votaron otras leyes “complementarias”: la adenda al Pacto Fiscal, la suspensión del ajuste de balances por inflación y cambios en las alícuotas del Impuesto a los Bienes Personales. En CLARÍN se menciona al diputado nacional, Luis Petri.

CLARÍN / ÁMBITO FINANCIERO /

AMENAZAS Y FORCEJEOS EN UN DEBATE QUE ESTUVO AL BORDE DEL ESCÁNDALO 
El intento opositor de suspender la sesión por los incidentes de afuera provocó un pico de tensión en el recinto.
Adentro del Congreso la tensión se respiró desde el inicio de la sesión, fue in crescendo con el correr de las horas y tuvo su pico máximo cuando diputados de Cambiemos y la oposición protagonizaron una escandalosa discusión que incluyó insultos, empujones y obligó al presidente de la Cámara, Emilio Monzó, a dejar su estrado para interponerse y evitar que se vayan a las manos.
El incidente se desató cuando se conocieron los episodios de violencia que tenían lugar en los alrededores del edificio. “De nuevo hay represión. Responsabilizamos al gobierno de (Mauricio) Macri”, dijo Axel Kicillof.
Minutos después, legisladores del Frente para la Victoria, el Frente de Izquierda y el Movimiento Evita ingresaron repentinamente al recinto a los gritos. Venían de la calle, y querían pedir un cuarto intermedio.
“Hasta que no pare la represión no vamos a dejar sesionar”, advertían.
“¡Golpistas!”, les respondían desde el oficialismo.
En ese momento tenía la palabra Luis Mario Pastori, de la UCR. Monzó -que había salido unos minutos y dejó el debate a cargo de su vice, el radical Luis Petri- volvió a ingresar al salón para tomar el control. Le preguntó a Pastori si aceptaba una interrupción del jefe del FpV, Agustín Rossi, pero el radical dijo que no, lo que desató la ira de los opositores.
Entre los gritos, el kirchnerista Leopoldo Moreau se cruzó contra el jefe del bloque del PRO, Nicolás Massot.
“Te gusta la represión como a tu familia”, lo acusó. El macrista se paró y avanzó unos pasos hacia el bloque del FpV, comenzó a hablar por lo bajo y a hacer gestos.
Legisladores del kirchnerismo denunciaron que los invitaba a “pelear afuera”. En defensa de Moreau, salió el ex ministro de Educación, Daniel Filmus, que terminó frente a frente con Massot en una acalorada discusión, mientras legisladores de ambos bloques se empezaron a interponer y a empujarlos hacia atrás para que no se vayan a las manos.
La pelea siguió en Twitter. “Una vergüenza incompatible con la democracia.
El diputado Massot le grita al diputado Moreau que salga afuera del recinto para pelear”, escribió Filmus.
“Mi honor (y sobre todo el de mi familia) no tiene precio como el de Moreau; el mío tiene valor, y es infinito.
Siempre lo defenderé, de la forma que lo amerite”, le respondió Massot, aunque luego, desde su entorno, aclararon que “no le dijo ir afuera para pelear sino para hablar”.
En medio del tumulto, otros legisladores empezaron a cruzarse. Monzó terminó llamando a un cuarto intermedio y dejó su asiento para ir a mediar.
Invitó a los legisladores al salón de honor a conversar “cómo seguir” y tras una reunión de los jefes de bloques con el ministro de Justicia de la Ciudad, Martín Ocampo, y el secretario de Seguridad, Marcelo D’Alessandro, se retomó la sesión.
La jornada había empezado con cruces y chicanas. El primer discurso, como miembro informante, fue del presidente de la Comisión de Presupuesto, el oficialista Luciano Laspina, quien en varios pasajes apuntó contra el kirchnerismo. “El gasto público pasó del 26% del PBI al 46%, y al final del camino no reportó un solo indicador de mejora”, se quejó, lo que despertó las primeras interrupciones.
“Cómo les cuesta escuchar, cuánta intolerancia”, disparó Laspina.
Apenas terminó su discurso, varios diputados del kirchnerismo abandonaron sus bancas para desplegar una bandera de Estados Unidos sobre el escritorio ubicado debajo del estrado de la presidencia de la Cámara y repartieron otras más chiquitas.
Mientras tanto, la legisladora del flamante bloque Red por Argentina, Victoria Donda, llevó al centro del recinto una gigantografía en cartón de la titular del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, disfrazada con una banda presidencial argentina.
El despliegue fue acompañado del canto: “Patria sí, colonia no”.
PUNTOS CLAVE DEL DEBATE EN LA CÁMARA DE DIPUTADOS
– El Presupuesto 2019 se debatió junto a cuatro leyes complementarias: las reformas del Pacto Fiscal y el Impuesto a los Bienes Personales, la suspensión del ajuste de balances por inflación y un monotributo especial a cañeros y tabacaleros.
– El corazón del proyecto presupuestaria apunta a alcanzar el déficit primario cero (es decir sin contar el pago de la deuda). Para lograrlo, habrá un recorte de $ 300 mil millones, de los cuales 100 mil millones corresponderán a las provincias.

– Estima un 34,8% de suba promedio de precios, con el 23% internaual a diciembre de 2019.
El Gobierno admite que habrá otro año de recesión. Espera que el Producto Bruto Interno caiga un 0,5 por ciento..
– El tipo de cambio previsto es de $ 40,10 por dólar de promedio. Es el parámetro que más dudas generó en la oposición.
– El rey de la recaudación será el IVA, que está incluido en la mayoría de los bienes y servicios que se consumen en el país. Se espera colectar casi un billón y medio de pesos por esa vía. La segunda entrada llegará por el impuesto a las Ganancias, con $ 900 mil millones ○ Se crea un fondo compensador de $ 6.500 millones para brindar asistencia a los municipios por la transferencia del gasto en los subsidios al transporte.
– Se duplica el mínimo no imponible del Impuesto a los Bienes Personales (sube de 1 a 2 millones) y aumenta la escala de tributación progresiva de 0,25% hasta 0,75%. En 2019 recaudará $ 20 mil millones. Una parte es para subsidios al transporte.
– Sin el ajuste de balances, el Tesoro contiene 100 mil millones de pesos por Ganancias.
– Mediante una adenda al Pacto Fiscal 2018, las provincias podrán suspender las rebajas del Impuestos a los Sellos. En CLARIN se menciona al diputado nacional,  Luis Pastori
CLARÍN /

DEBATE POR EL PRESUPUESTO Y TENSIÓN: HAY AL MENOS 27 DETENIDOS Y 9 POLICÍAS HERIDOS POR LOS INCIDENTES FRENTE AL CONGRESO

Al menos 27 manifestantes, todos mayores de edad, fueron detenidos en las inmediaciones del Congreso por los incidentes que se registraron durante la sesión por el Presupuesto 2019.

Según fuentes oficiales, en un principio un grupo de 9 personas fue demorado por intentar derribar el vallado policial y tirar piedras contra los efectivos frente al Congreso, en tanto que otro grupo de 18 personas fue reducido más tarde en cercanías a Constitución, en el cruce de Lima y Carlos Calvo.

La Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas número 15 de la Ciudad intervino en la causa. Los manifestantes, a quienes se les secuestraron gomeras, combustible y piedras, están acusados de los supuestos delitos de atentado y resistencia a la autoridad, lesiones y daños.

Como consecuencia de los disturbios, fuentes del Gobierno porteño aseguraron que cuatro oficiales de la Policía de la Ciudad fueron atendidos con traumatismos y otros cinco efectivos más de la División Operaciones Urbanas sufrieron lesiones y politraumatismos. Asimismo, dos personas debieron ser trasladadas al hospital Ramos Mejía, una con traumatismo de tobillo y otra por una crisis nerviosa.

La Policía reportó que además se contabilizaron nueve motos dañadas y dos camiones hidrantes con ventanillas rotas y otros destrozos.

os incidentes comenzaron cerca de las 14, poco después del inicio del debate en la Cámara baja. Con el rostro cubierto, intentaron derribar las vallas de contención ubicadas alrededor del Parlamento y arrojaron piedras contra la Policía. Quemaron contenedores de basura y los oficiales respondieron con balas de goma y camiones hidrantes.

Incluso un grupo de diputados kirchneristas, entre los que estuvieron Andrés “Cuervo” Larroque, Carlos Castagneto y Luana Volnovich, impidió el avance de un camión hidrante a la zona, por lo que Larroque terminó herido en su rostro.

Horas antes de la sesión, líderes de movimientos sociales ya habían advertido que “es un hecho que va a haber incidentes”, aunque habían intentado responsabilizar al Gobierno.

CLARÍN / EL CRONISTA /

LA TENSIÓN TAMBIÉN GANÓ EL RECINTO DE DIPUTADOS Y ALTERÓ LA SESIÓN 
La situación forzó a Monzó a disponer un cuarto intermedio en la sesión para calmar los ánimos. En medio de acusaciones, hasta hubo amenazas de golpes de puño
Apenas llegaron adentro del recinto de la Cámara de Diputados las primeras versiones y denuncias sobre los incidentes y la represión policial en la Plaza Congreso, la sesión en la que el oficialismo intentaba aprobar el Presupuesto 2019 comenzó a verse afectada. Fue el ex ministro de Economía y diputado del Frente para la Victoria, Axel Kicillof, el primero en denunciar la situación en su discurso, apenas comenzaba el debate del proyecto de ley.
“De nuevo hay represión. De nuevo responsabilizamos al gobierno de Macri”, advirtió mientras algunos de sus compañeros de bloque, como Carlos Castagneto, Andrés Larroque y Horacio Pietragalla, salían del Congreso para reclamar explicaciones a las fuerzas de seguridad.
De esa excursión, un grupo de diputados volvió al recinto denunciando haber sufrido la represión en carne propia. Se repitió casi sin diferencias la secuencia que había desatado el escándalo durante la discusión de la reforma previsional en diciembre pasado. Ayer, las denuncias y los gritos cruzados volvieron a provocar la interrupción de la sesión. “¡Nos tiraron gas, Emilio!”, le gritaba una diputada al presidente de la Cámara, Emilio Monzó, que volvió de apuro al recinto mientras las bancas estallaban en reproches y el radical Luis Petri, en ese momento al frente de la sesión, perdía el control.
Hubo hasta amenazas de golpes de puño, como la que protagonizó el jefe del bloque del PRO, Nicolás Massot, invitando a pelear afuera del Palacio al kirchnerista Leopoldo Moreau.
Daniel Filmus también se involucró en esa discusión, que después siguió por Twitter. Obligado, Monzó decretó un cuarto intermedio hasta que se calmase el clima, del que intentó volver algunos minutos más tarde, sin éxito. Abroquelados, los bloques del Frente para la Victoria, el Frente Renovador y Red por Argentina, la flamante bancada de Felipe Solá, Victoria Donda y el Movimiento Evita, le reclamaban al oficialismo la presencia del responsable del operativo de seguridad para que dé explicaciones.
A ese pedido se sumó incluso la puntana Ivana Bianchi, del bloque que le garantizó el quórum al Gobierno para poder abrir la sesión. “Todo tiene un límite”, avisó la peronista de San Luis, mientras los gases lacrimógenos disparados afuera comenzaban a respirarse en los pasillos del Congreso.
“Si hay heridos, si hay muertos, van a tener que hacerse cargo.
Hasta que no pare la represión, nosotros no queremos sesionar más, a ver si se entiende”, advirtió el jefe del bloque del Frente para la Victoria, Agustín Rossi. “Hubo una decisión política.
En medio de la sesión se dieron cuenta de que la cantidad de personas manifestándose era más que las previsiones que tenían.
Por eso la represión”, completó su par del Frente Renovador, Graciela Camaño.
Finalmente, sin opciones, Monzó anunció: “El responsable del operativo está en mi despacho.
Invito a los presidentes de bloque a la reunión”.
A puertas cerradas, los diputados se reunieron durante más de media hora con el ministro de Seguridad de la Ciudad, Martín Ocampo, y el subsecretario del área Marcelo D´Alessandro, quienes negaron enfáticamente las acusaciones de represión, aseguraron que las Fuerzas de Seguridad sólo actuaron ante desmanes y se comprometieron a informar al Congreso la identidad y situación de los detenidos. Sólo así se reanudó la sesión. En EL CRONISTA se menciona al diputado nacional, Luis Petri.

EL CRONISTA /

FORCEJEOS, GRITOS Y ESCENAS DE TENSIÓN EN EL RECINTO DE LA CÁMARA DE DIPUTADOS

Un momento de fuerte tensión se vivió esta tarde (por ayer) en el recinto de la Cámara de Diputados durante la sesión en la que se discute el proyecto de ley de presupuesto 2019. En un momento pareció como si se reeditase la convulsión política que se vivió en diciembre pasado, cuando se debatió la reforma previsional. Mientras afuera volaban las piedras de los manifestantes y las balas de goma de las fuerzas de seguridad, adentro diputados de izquierda, del Movimiento Evita y del Frente para la Victoria, alertados de lo que sucedía en la calle, se levantaron de sus bancas y se acercaron al sitial de la presidencia del cuerpo, increpando a quien entonces conducía la sesión, Luis Petri (Cambiemos), a que interrumpiera la sesión. Petri no accedió y el griterío aumentó; en un momento, un grupo de diputados opositores se acercaron al sector de Cambiemos y se produjeron forcejeos. El jefe del bloque de diputados de Pro debió ser separado por sus compañeros de banca porque casi se agarra a las trompadas con el kirchnerista Daniel Filmus.

Exasperado, el presidente del cuerpo, Emilio Monzó convocó a un cuarto intermedio. Allí se convino que se recibirá a Marcelo D’Alessandro, secretario de Seguridad de la Ciudad. Monzó intentó que se retome la sesión, en vano.

“Nosotros no estamos de acuerdo. No podemos hacer como que nada sucede mientras afuera se está reprimiendo. ¡Si hay heridos, si hay muertos deberán hacerse cargo!”, exclamó el jefe del bloque de diputados kirchnerista, Agustín Rossi. “Nosotros no vamos a seguir sesionando mientras se están tirando balas y haya diputados en enfermería.”

Uno de los diputados que debió recibir asistencia sanitaria tras ser afectado por gases lacrimógenos fue el kirchnerista Andrés “Cuervo” Larroque. “No hay condiciones para sesionar. Cuando les decíamos a los agentes de seguridad que éramos diputados, se ensañaban aún más”, advirtió. En LA NACIÓN se menciona al diputado nacional, Luis Petri.

LA NACIÓN /

ENTRE GRITOS, UNA INVITACIÓN A PELEAR Y FORCEJEOS, LA SESIÓN ESTUVO CERCA DE NAUFRAGAR

Cuando Emilio Monzó retomó a las corridas el sillón de mando, el recinto estaba a punto de estallar. “¡Tomen asiento! ¡No me van a conducir la sesión”, levantó la voz para responder a Mayra Mendoza y Leonardo Grosso, que, a pocos metros del estrado, le reclamaban a los gritos que interrumpiera el debate e intercediera para frenar la represión policial.

Como último recurso para contener el reclamo, ya propagado a toda el ala derecha del recinto, el presidente de la Cámara le preguntó (casi le imploró) al radical Luis Pastori, en uso de la palabra antes de que comenzara el griterío, si le concedía una interrupción a Agustín Rossi, jefe de la bancada kirchnerista.

Desconcertante para los propios oficialistas, Pastori se negó. Fue la señal de largada para insultos y forcejeos que casi terminan en trompadas limpias. Mirado desde los palcos, el recinto parecía un hormiguero. De pronto todo se concentró en un remolino de empujones en el área de las autoridades del interbloque de Cambiemos. “Reconsidero y le doy la interrupción”, intentó corregirse Pastori, en medio del caos. Era tarde.

Como ocurrió en diciembre pasado, durante el debate de la reforma previsional, la violencia de las calles se trasladó al recinto. Los kirchneristas Andrés Larroque y Adrián Grana, que habían salido para tratar de frenar el avance de la policía, terminaron en la enfermería de la Cámara.

Al Cuervo Larroque le tiraron gases lacrimógenos en la cara después de que saltó un vallado para ir hacia la zona desde donde un grupo de manifestantes tiraban piedras.

Otro flashback de diciembre de 2017: vía Twitter, Elisa Carrió, salió en defensa de la actuación de la policía. “No hubo represión. Sí hubo destrucción de los bienes públicos por parte de los manifestantes. Un fiscal debe actuar en forma inmediata por la destrucción”, dijo.

Cuando llegaron al recinto las imágenes de la calle, el jefe del bloque de Pro, Nicolás Massot, intentó calmar a Grosso. “¡No tengo ganas de hablar con vos! Están reprimiendo a mis compañeros”, le respondió el dirigente del Movimiento Evita.

A la discusión enseguida se sumó Leopoldo Moreau. “¡A vos te gusta la represión, Massot!”, le gritó, haciendo énfasis en el apellido.

Massot perdió los estribos. “¡Vamos afuera!, lo invitó a pelear a Moreau

Todos los diputados que estaban cerca se sumaron a la pelea. Desencajado, Daniel Filmus salió en defensa de su compañero de bloque y se fue encima del jefe de la bancada de Pro.

Con los puños apretados, a Massot lo tuvieron que agarrar entre dos: Pablo Tonelli lo tomó desde atrás, Waldo Wolf se le paró adelante.

Los intentos de Monzó por recomponer el orden ya no causaban ningún efecto. Él también estaba rodeado. José Ruiz Aragón y Laura Alonso, dos diputados de La Cámpora, se le pusieron uno de cada lado. Mientras Ruiz Aragón le reprochaba a gritos por la represión policial, Alonso le mostraba fotos con su celular. “¡Tomen asiento!”, se los sacó de encima Monzó.

Banderas y Lagarde

La tensión había estado presente desde el primer momento. Después del discurso de apertura del macrista Luciano Laspina, Donda y las kirchneristas Luana Volnovich y Mendoza colocaron banderas de Estados Unidos y una imagen tamaño real de Christine Lagarde sobre la mesa de los taquígrafos. “Diputadas, por favor. Ya fueron retratadas”, las retó Monzó.

Después de la trifulca entre Massot y Filmus, el presidente de la Cámara tuvo que ordenar un cuarto intermedio. Solo entonces el recinto recuperó algo de calma.

Cara a cara con los jefes de bloque, Monzó se comprometió a invitar al ministro de Justicia y Seguridad de la Ciudad, Martín Ocampo.

El funcionario llegó media hora más tarde, para una cumbre con los presidentes de las bancadas. “¡Mis compañeros no tiran piedras! ¿Ya frenaron la represión?”, lo recibió Grosso, que infiltró en la reunión a Nora Cortiñas. “¡Pará, Leo!”, intento calmarlo Felipe Solá.

Acompañado del secretario de Seguridad porteño, Marcelo D’Alessandro, Ocampo se comprometió a entregar una lista de heridos y detenidos. Las aguas por fin se aquietaron.

Dos horas después de iniciados los incidentes, el oficialismo logró reanudar el debate.

Los gobernadores siguieron el debate juntos

Mientras las calles ardían y los diputados debatían el presupuesto, un grupo de gobernadores mayoritariamente peronistas se reunió en la Casa de la Provincia de Tucumán para seguir las tratativas y terminar de negociar compensaciones para sus distritos. Con Juan Manzur como anfitrión, llegaron hasta el centro porteño otros seis mandatarios: Domingo Peppo (Chaco), Lucía Corpacci (Catamarca), Rosana Bertone (Tierra del Fuego), Gildo Insfrán (Formosa), Sergio Casas (La Rioja) y Gerardo Zamora (Santiago del Estero). Si bien el objetivo del encuentro era el seguimiento del presupuesto, lo cierto es que cada gobernador buscó hasta último momento lograr algún plus para su provincia. Buena parte de este grupo firmaron con el Gobierno la adenda al pacto fiscal, que les permitió compensar parte de los fondos que perderán por el ajuste previsto en el presupuesto 2019. En LA NACIÓN se menciona al diputado nacional, Luis Pastori.

LA NACIÓN /

CAMBIEMOS LOGRÓ EVITAR LA SUSPENSIÓN DE LA SESIÓN Y LA CÁMARA DE DIPUTADOS SE ENCAMINA A DARLE MEDIA SANCIÓN AL PRESUPUESTO

Pasada la tensión que se vivió tanto en las calles como dentro del recinto, la sesión en la Cámara de Diputados por el Presupuesto 2019 retomó su curso normal y se encamina a lograr la media sanción con una votación a altas horas de la madrugada. En Cambiemos aún son optimistas en tener los votos necesarios -entre 130 y 135-, internamente festejaron que la oposición no logró suspender el debate y reconocen que “pasó el susto”.

Hubo momentos de zozobra en el oficialismo debido a los dos cuartos intermedios que debió convocar el presidente del cuerpo, Emilio Monzó. El punto culmine fue el enfrentamiento entre Nicolás Massot, presidente del bloque del PRO, y Daniel Filmus, quienes debieron ser separados por sus compañeros de banca. Ahí en Cambiemos sintieron que la situación se desmadraba y que podía perderse la media sanción.

El conflicto comenzó cuando Leonardo Grosso y Lucila de Ponti, del Movimiento Evita, entraron al recinto pidiendo que se suspendiera la sesión por los enfrentamientos de la policía con los manifestantes en la puerta del Congreso. Ahí estaba presidiendo Luis Petri, que le preguntó a quién estaba exponiendo, Luis Pastori, si permitía una interrupción. Ante la negativa del hombre de la UCR, la oposición explotó y, entre insultos y gritos, pidieron un cuarto intermedio. Allí tuvo que intervenir Monzó, quien pidió calma, organizó a los diputados y cuando estaban nuevamente sentados, le solicitó a Pastori una nueva interrupción para que hablara Agustín Rossi. Pero la respuesta de Pastori fue nuevamente negativa y el caos fue incontrolable.

Fue entonces que entró Massot y fue abordado por Grosso, con quien tiene buena relación. El hombre del Evita le pedía que suspendieran la sesión porque en la calle la violencia era muy grande, mientras que el diputado del PRO le exigía calma. El punto de inflexión fue la irrupción de Leopoldo Moreau, que, según se pudo reconstruir, habría hecho una asociación entre la familia de Massot y la “represión” de la policía. A partir de aquí, las versiones son cruzadas. En el FpV afirmaron que el legislador de Cambiemos “lo invitó a pelear” a Moreau, pero desde el entorno de Massot lo negaron. El encontronazo con Filmus fue porque el ex ministro de Educación saltó en defensa de Moreau.

Todo este escenario derivó en un cuarto intermedio -el segundo de la jornada- para que los jefes de bloques se reunieran con el funcionario a cargo del operativo de seguridad. En este cónclave, tanto la Izquierda como el FpV y el Movimiento Evita insistieron con la suspensión pero Cambiemos, apoyado por Argentina Federal en silencio, insistió en continuar, lo que finalmente prosperó.

Las consecuencias directas de esto fueron dos presencias: la del secretario de Seguridad porteño, Marcelo D’Alessandro, quien, según anunció Monzó al retomar al sesión, se quedaría en el Congreso para asegurar “el derecho de las personas a manifestarse”, y la del ministro del Interior, Rogelio Frigerio, quien encabezó las negociaciones desde hace meses con los gobernadores para que el Presupuesto pudiera ser aprobado. El funcionario llegó para “monitorear” el transcurso de la discusión y que no haya sorpresas. La estrategia es la misma que la utilizada en la Reforma Previsional, aunque ese día hubo otros dirigentes de primera línea, como María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta.

Las posturas dentro de cada bloque siguen en la misma línea. La norma tendría el apoyo de los 108 diputados de Cambiemos, 13 de Argentina Federal, 3 del bloque de Martín Lousteau y los monobloques de José Luis Ramón, Alma Sapag, Adriana Nazario y Omar Félix.

Hay dudas con los santiagueños, ya que el oficialismo contaba con al menos tres de sus legisladores, pero ninguno bajó al recinto a dar quórum, lo que hace sospechar que finalmente no acompañarán. Y también sorprendió el comportamiento de los de San Luis, que si dieron quórum, a pesar de que la provincia, gobernada por Rodríguez Saá, es de las más opositoras a Mauricio Macri. Los cuatro que se sentaron para comenzar el debate fueron Ivana Bianchi, Andrés Vallone, Victoria Rosso y Karim Alume.

El Frente para la Victoria, el Frente Renovador, el nuevo interbloque presidido por Felipe Solá, Red por Argentina, y la Izquierda votarán en contra. Todos los discursos fueron unánimes: calificaron al Presupuesto como “de ajuste” y “a medida del Fondo Monetario Internacional”.

Justamente el hecho de no conocer el nuevo acuerdo con el FMI, que se concretará el viernes cuando el directorio del organismo le dé la aprobación final, es una de las mayores críticas que realiza el massismo: “Cómo vamos a votar un presupuesto que va a estar atado a un acuerdo que no conocemos. Entendemos que es mejor tener presupuesto que no tenerlo, pero fue un exceso tratarlo hoy y no la semana que viene. Se podría haber esperado una semana para conocer el acuerdo con el FMI”, resumió una importante figura del bloque.

Sin embargo, dentro del espacio reconocen que si los dejan introducir cambios en la votación en particular podrían acompañar. Pero no ven que se los permitan porque, según afirman, la idea de Cambiemos es “votar a libro cerrado”.

El estimado, teniendo en cuenta todos los oradores y los cierres, es votar entre las cuatro y las cinco de la mañana. Todo indica que el Gobierno obtendrá la media sanción y se anotarán una victoria de cara al viernes, cuando el FMI apruebe el acuerdo. Luego vendrá la discusión en el Senado, aunque allí no se esperan mayores contratiempos. En INFOBAE se menciona a los diputados nacionales, Luis Petri y Luis Pastori.

INFOBAE /

DESDE OLIVOS, MACRI SIGUIÓ LOS INCIDENTES Y PIDIÓ GARANTIZAR LA SESIÓN EN EL CONGRESO 
No había pasado una hora de los piedrazos, las bombas caseras, la represión con balas de goma y gases lacrimógenos frente al Congreso cuando Mauricio Macri llamó a Patricia Bullrich -ministra de Seguridad- desde la Quinta de Olivos para interiorizarse sobre la gravedad y las perspectivas de la violencia que rodeaba el inicio del debate por el Presupuesto en la Cámara de Diputados. No por previsibles -tanto en el Gobierno como referentes de organizaciones sociales estimaban que habría incidentes- los hechos dejaron de provocar inquietud en la Casa Rosada. “Mantener la calma y garantizar que el Congreso funcione”, fue la resolución que dejó la charla entre el Presidente y la funcionaria. En ese momento la sesión pasaba a un cuarto intermedio y luego arrancaba una discusión sobre su continuidad.
Esas dos horas de violencia remitieron de modo automático a la sanción de la reforma jubilatoria par cambiar la fórmula de movilidad, en diciembre. El operativo en las afueras del palacio legislativo esta vez quedó a cargo de la Jefatura de Gobierno porteño, con policías de la Ciudad.
Nación custodió el edificio del Congreso con efectivos de la Federal y Prefectura, con refuerzos preparados para intervenir en la calle sólo en el caso de que lo pidiera la fuerza conducida por Martín Ocampo -ministro de Seguridad de Capital-, Horacio Rodríguez Larreta o por una decisión del Presidente. Al cierre de esta edición oficialmente se informaron 11 heridos y 26 detenidos.
“Son los mismos grupos de siempre, que después no se hacen cargo y dicen que no son violentos, son los que intentan perturbar la democracia y al Gobierno, y parar el Congreso”, dijo Bullrich a Clarín, y diferenció la crisis económica y el propio debate por el Presupuesto 2019 de la violencia en la avenida Entre Ríos, Hipólito Yrigoyen y otras calles de la zona: “Siempre hay una excusa, el intento es golpear al Gobierno. Por una sesión, un paro, una marcha, lo que sea.
Es lo que hicieron desde el primer día”. La ministra viene cuestionando a las organizaciones sociales y su postura abrió una discusión con Carolina Stanley, su par de Desarrollo Social.
Bullrich planteó que los movimientos financian las protestas con dinero del Estado.
Desde Desarrollo Social hablaron con dirigentes de la CTEP, Barrios de Pie y la CCC cuando se desató el conflicto y aseguraron que se mantuvieron al margen en las horas de furia. “Fue como en diciembre, en menor escala. Grupos de izquierda, anarquistas, marginales, se notó enseguida cuando aparecieron encapuchados, con mochilas y piedras. Las grandes organizaciones enseguida se fueron”, dijo un funcionario que contactó a los dirigentes y siguió las acciones. En Seguridad coincidieron en la descripción de los grupos aunque agregaron que hubo detenidos de CTEP.
El Gobierno buscó garantizar la aprobación del Presupuesto luego de anudar acuerdos con un sector del peronismo -una postergación podía reabrir las negociaciones- y para que funcione como una señal a los mercados y al FMI, cuyo directorio se reunirá mañana para analizar el nuevo acuerdo con la Argentina. La Casa Rosada descontaba que habría convulsión en las calles, lo que fue motivo de análisis por el Gabinete. El martes, el Ministerio de Seguridad presentó una denuncia contra un grupo que por las redes sociales llamaba a “dinamitar el Congreso”, para dejar sentada una postura. Los movimientos sociales salieron a despegarse, temprano advirtieron que habría violencia y señalaron montañas de piedras y cascotes en los alrededores de la Cámara de Diputados.

CLARÍN /

EL PERONISMO LOGRÓ QUITARSE DE ENCIMA EL PESO DE LOS RECORTES

A diferencia de la discusión de otros presupuestos en el Congreso, este desató una polémica inusitada y virulenta, con forcejeos que casi llegaron a los golpes de puño dentro del recinto, mientras en las calles llovían las balas de goma y los piedrazos.

Aun así, el proyecto se encaminaba esta madrugada a obtener media sanción en la Cámara de Diputados gracias al aporte de un sector del peronismo. ¿Cómo se explica esto, si se trata de un presupuesto que impone un fuerte ajuste del gasto público, destina miles de millones de pesos a pagar intereses de deuda y es fruto del condicionamiento del Fondo Monetario Internacional (FMI), todas estas premisas que se hallan en las antípodas del credo peronista?

El peronismo no actúa por altruismo; guiados por su más puro instinto pragmático, los gobernadores del PJ lograron, en sus negociaciones con el Gobierno, que el mayor peso del ajuste recaiga sobre las espaldas de la Nación, y particularmente sobre las de Buenos Aires y la Capital, ambas gobernadas por Cambiemos. Merced a la adenda al consenso fiscal, que dispone una serie de modificaciones tributarias (Sellos, Ganancias, Bienes Personales), los mandatarios peronistas verán engrosadas sus arcas fiscales el año próximo para compensar, con creces, la eliminación del fondo sojero y de los subsidios al transporte que impuso la Nación.

En cambio, el gobierno de Mauricio Macri se las verá en figurillas a la hora de imponer su política de ajuste y de aumentos impositivos en un año electoral clave que definirá su continuidad en el poder. No solo Macri; la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, víctima de la presión de los mandatarios del PJ, estará obligada a afrontar, sin subsidios nacionales y con un Fondo del Conurbano devaluado por la inflación, el transporte público y la tarifa social del agua, además de hacerse cargo de Edenor y de Edesur. Esto explica el malestar de la gobernadora de Cambiemos hacia algunos ministros de la Casa Rosada, malestar que se apaciguó en las últimas horas tras recibir la promesa de una compensación vía decreto presidencial.

Lo cierto es que, a cambio de los votos peronistas en el Congreso, el Gobierno accedió a sobrellevar la carga mayor del ajuste. Salvo los planes sociales, todas las áreas de la administración pública sufrirán fuertes recortes en términos reales, con mayor énfasis en el gasto de capital (se resentirá la obra pública) y los subsidios a la energía, lo que anticipa un nuevo aumento de tarifas el año próximo. Pero la poda también llegará al gasto social, y este es el blanco más vulnerable que exhibe el oficialismo. Según detalla un informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC), si bien el gasto público social aumentará 32,2% con relación a este año, caerá un 1,9% en términos reales. La única función que se mantiene constante en términos reales, precisa el informe, es Seguridad Social, con un crecimiento nominal del 34,6%.

“El resto de las funciones presentan caídas que van del 4,0% al 17,3%, siendo las de mayores reducciones las funciones Vivienda y Urbanismo (-17,3%), Trabajo (-12,8%), Educación y Cultura (-10,0%) y Agua Potable y Alcantarillado (-9,5%)”, precisa la OPC.

El discurso oficialista insiste en que el ajuste es inevitable. Y que el equilibrio en las cuentas públicas es el paso primero para pensar en el crecimiento de la economía. La oposición retruca: el déficit cero genera recesión y posterga el despegue económico. Ante estas dos posturas al parecer irreconciliables, el diputado Martín Lousteau, de Evolución Radical, advirtió que, en realidad, no se aborda correctamente el problema.

“La cuestión no es que el Estado no tiene plata. La tiene y de sobra. El problema es que no se asignan correctamente las prioridades del gasto. No se atacan los privilegios y se mantienen partidas superfluas. El costo del ajuste podría ser mucho menor”, planteó.

LA NACIÓN /

AUXILIADO POR GOBERNADORES DEL PJ, EL GOBIERNO AVANZA CON EL PRESUPUESTO 
Urgido por conseguir la media sanción al Presupuesto 2019 antes de la reunión del Fondo Monetario Internacional (FMI) mañana, el Gobierno se abrazaba esta madrugada a un grupo de diputados peronistas, que esperaba le garanticen los votos para poder avanzar con la iniciativa. De no mediar sorpresas inesperadas, luego de una jornada de extrema tensión adentro y afuera del Congreso (de lo que se informa aparte), se encaminaba a lograrlo.
En la mañana de ayer, Cambiemos pudo habilitar la sesión en la Cámara baja gracias a 13 integrantes del interbloque Argentina Federal, referenciado en los gobernadores del PJ: los cordobeses Carlos Casinerio y Juan Brügge; los sanjuaninos Graciela Caselles, Walberto Allende y María Peñaloza; los tucumanos Pablo Yedlin y Gladys Medina, y el salteño y presidente del interbloque Pablo Kosiner se sumaron a la cordobesa del Frente Renovador Adriana Nazario; el mendocino del Partido Intransigente José Luis Ramón; su comprovinciano peronista Omar Félix; los cuatro puntanos y los tres integrantes del bloque Evolución, de Martín Lousteau, para conseguir el quórum con exactos 129 diputados. No les sobró nada.
En ese armado sorprendieron particularmente los tucumanos y los puntanos, vinculados a dos de los gobernadores más críticos de la Casa Rosada: Juan Manzur y Alberto Rodríguez Saá.
Avanzada la sesión, el gobernador de San Luis difundió un video casero en el que se definió “desencantado y desilusionado” por la actitud de sus diputados.
Ellos, sin embargo, aseguraron haber actuado con la venia del mandatario; en un juego a dos puntas que cada vez se extiende más en el Congreso.
El mismo entramado de apoyos peronistas esperaba conseguir Cambiemos para la aprobación del Presupuesto, con el agregado de la neuquina Alma Sapag, de tres de los santiagueños que responden a Gerardo Zamora y de los diputados de Catamarca (referenciados en la gobernadora Lucía Corpacci) y de Chaco (avalados por el gobernador Domingo Peppo). Catamarqueños y chaqueños pasaron durante la tarde por las oficinas del tercer piso del Palacio, adonde el jefe del bloque del PRO, Nicolás Massot, y el ministro del Interior, Rogelio Frigerio –presente durante toda la jornada en el Congreso–, atendieron reclamos por obras y fondos.
Aun así, los sectores opositores que apoyaban la sanción mostraron diferencias internas.
En Argentina Federal, mientras el salteño Javier David anunció que votaría en contra del Presupuesto, su comprovinciano Kosiner consideró “importante” aprobarlo para evitar que el Gobierno tenga “un cheque en blanco de más de un billón de pesos”.
“No nos deja nada conformes, pero peor sería que el Gobierno tenga que gestionar con la prórroga del presupuesto de este año, que quedó totalmente desactualizado”, explicó.
También Lousteau mostró contradicciones. “A pesar de que nos parece un presupuesto grotesco, lo vamos a acompañar”, dijo.
Junto al Presupuesto, Cambiemos buscaba avanzar con cuatro iniciativas complementarias: los cambios en el Impuesto a los Bienes Personales, la adenda al Pacto Fiscal, la modificación en los criterios para evitar el revalúo de balances por inflación, y la creación del monotributo social para cañeros y tabacaleros.
De quienes dieron quórum, el único que dijo que votará en contra del Presupuesto es el salteño Alfredo Olmedo (integrante del interbloque oficialista).
“Voy a votar en contra.
No veo ningún aspecto favorable.
La esencia no puede ser ni el ajuste ni los planes. Lo tienen que cambiar entero”, declaró a una radio.
Se sumará entonces a los bloques que no dieron quórum y que anunciaron que no votarán a favor del Presupuesto 2019: el PJ-Frente para la Victoria, el Frente Renovador (a excepción de dos de sus diputadas: Nazario y Rosa Muñoz), el Frente de Izquierda y Red Por Argentina, el nuevo interbloque de Felipe Solá, Victoria Donda y el Movimiento Evita.

EL CRONISTA /

ALBERTO R. SAÁ REPROCHÓ A DIPUTADOS POR QUÓRUM
El gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, se despegó de los cuatro diputados del peronismo de su provincia que dieron quórum ayer. En un video señaló: “Acabo de tomar conocimiento de la actitud de los cuatro diputados nacionales por el Frente Unidad Justicialista de San Luis dando quórum para el tratamiento del Presupuesto del FMI remitido por el Gobierno de Mauricio Macri. Estoy decepcionado y desencantado, ya que de ninguna manera representa mi posición. La Cámara de Diputados de la Nación debe devolver el proyecto enviado y exigir un Presupuesto que contemple la situación de los más desposeídos y la lucha contra el hambre”. Así Rodríguez Saá se refirió a Ivana Bianchi, Karim Alume, Victoria Rosso y Andrés Vallone y se diferenció de gobernadores del PJ. En el inicio de la sesión, el respaldo de los legisladores de San Luis fue clave para el oficialismo.

ÁMBITO FINANCIERO /

PRESUPUESTO 2019: DEBATE EN MEDIO DE ESCÁNDALO 
La Cámara de Diputados se aprestaba a aprobar y girar al Senado, durante el correr de la madrugada de hoy, un pack económico-impositivo que tiene como proyecto principal al Presupuesto 2019 de déficit primario cero -sin contar los jugosos intereses de la deuda-, con el que el Gobierno pretende mostrar gobernabilidad a Wall Street y al establishment local. Toda esta situación estuvo teñida por trifulcas dentro y fuera del recinto similar a las de fines de 2017 que regalaron un nuevo papelón institucional.
Durante la tarde de ayer, el transcurso de la sesión para discutir el Presupuesto estuvo demorado en dos ocasiones: el primer cuarto intermedio duró unos minutos y el segundo casi una hora, incluso con arribo de funcionarios de Seguridad de la Ciudad para calmar a los jefes de bloque, en cónclave privado. En la previa a ese descontrol, el antimacrismo aprovechó los disturbios fuera del Congreso para exigir la suspensión del encuentro en el recinto y cargarse el supuesto “éxito”.
El “summum” de paranoia de la jornada lo regalaron el exmenemista y actual cristichavista Daniel Filmus y el jefe del PRO, Nicolás Massot, quienes se cruzaron en malos términos y de manera infantil -por una disputa con Leopoldo Moreau- y tuvieron que ser separados por varios legisladores. Minutos antes, el presidente de la Cámara y peronista con témpera PRO, Emilio Monzó, pedía a los gritos que todos se sentaran en sus bancas para continuar de manera civilizada. La escena dentro del recinto incluyó irónicas banderas estadounidenses llevadas por el kirchnerismo y una figura -tamaño real- de la titular del FMI, Christine Lagarde, que ofreció Victoria Donda.
Tras la reanudación de la sesión, y en contra de la intención inicial de no interferir durante el encuentro, se acercaron a la Cámara baja el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, y su vice, Sebastián García De Luca, para supervisar los votos pactados con peronistas y provinciales silvestres en modo “preceptor in situ”. En resumen, una nueva estadía de los únicos garantes de consensos a los que se niega -ya por deporte caprichoso- el ala “técnica” del Gobierno, que a su vez son aprovechados por el justicialismo para pujar por mayores concesiones ante momentos de debilidad de Casa Rosada.
La cuenta de voluntades daba un piso de al menos 134 voluntades necesarias para avanzar con la ley de gastos. Además, anoche reinaba un fuerte malestar dentro del peronismo, que votaba dividido y con furia de legisladores sin terminal -gobernadores-, quienes quedaban “pegoteados” al sector “friendly” pese a denostar y rechazar el Presupuesto 2019. Esa situación se replicará dentro de unas semanas, aunque quizá con menor virulencia, en el Senado. Un dato extra: para iniciar la sesión, el oficialismo necesitó el aporte de puntanos que responden a Adolfo Rodríguez Saá y no a su hermano, el gobernador Alberto, para conseguir quórum.
El presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, Luciano Laspina (PRO), se encargó de defender el combo de proyectos. “El gasto público durante el kirchnerismo pasó de 26 puntos del PBI a 42 puntos”, disparó el legislador, que además criticó las cifras que dejó las gestiones anteriores en “pobreza, inflación, calidad educativa, servicios de salud y, sobre todo, en la lucha contra narcotráfico y la inseguridad”. Luego, señaló que “el legado kirchnerista fue inédito, con un gasto público alto, los impuestos más caros del mundo y un déficit ‘infinanciable’ por el que tuvimos que salir de manera urgente del default para no tener que hacer un ajuste dramático en primeros meses de gestión”, aunque reconoció al final el fracaso del gradualismo.
Desde el Frente para la Victoria, Axel Kicillof contestó que la ley de gastos impulsada por el Ejecutivo es “vergonzosa” ya que significa “ajuste, endeudamiento, exclusión social”, y que la iniciativa es “antifederal y antinacional”. Según el diputado, el macrismo “dejará 217% de inflación”, un “330% de devaluación”, y ratificó la necesidad de conocer el nuevo acuerdo con el FMI que tratará mañana la mesa chica del organismo internacional.
Por el peronismo, Diego Bossio enumeró quejas por todos lados tras reclamar, durante varias semanas, cambios a los que accedió el oficialismo. Anteayer, el legislador ni siquiera asistió a la última reunión de la Comisión de Presupuesto, donde se firmó el dictamen. Luego, el entrerriano Juan José Bahillo dejó claro que acompañar el paquete de leyes era “el mal menor”, y agregó: “Si un país no tiene el Presupuesto, permitiríamos el manejo discrecional de más de un billón de pesos”.
Hacia esa línea apuntó el jefe del justicialismo, Pablo Kosiner (Salta). “No nos deja nada conformes, pero peor sería que el Gobierno tenga que gobernar con la prórroga del Presupuesto de este año, que quedó totalmente desactualizado. De lo contrario, el Gobierno tendría un cheque en blanco de más de un billón de pesos y podría destinar el dinero donde a -el jefe de Gabinete- Marcos Peña se le antoje”, sostuvo el diputado en un comunicado.
Por el Frente Renovador -que se prestaba a oponerse junto al kirchnerismo, la izquierda y el progresismo, entre otros- Marco Lavagna adelantó que “el Presupuesto va a cambiar y va a sufrir modificaciones a lo largo del año”, y como ejemplo nombró al artículo 16, “donde se incorporan un montón de partidas y gastos en los que se puede llegar a coincidir en casi todos, pero que a lo último se le da la atribución al jefe de Gabinete para reasignar partidas”. El diputado también expresó que “los resultados o conclusiones de la gestión no son positivas”, habló de cumplir con “las tres patas de consumo interno, inversiones y exportaciones” para reactivar la economía, y finalizó: “Hay una fiesta populista financiera que el próximo Gobierno va a tener que pagar, sea del color que sea”.
El aliado del oficialismo Martín Lousteau deslizó su voto a favor del paquete económico-impositivo, pero aprovechó la palabra para lanzar dardos. “Se pide una baja del gasto, pero se hace con guadaña y no con bisturí”. Después, explicó que “en el Estado hay mucho dinero”, pero con decenas de “asimetrías”, como, por ejemplo, los privilegios que recibe la Ciudad en gastos sociales sobre provincias con altos niveles de Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI); los “sistemas previsionales especiales, con jubilaciones que son 20 o 30 veces el promedio del haber jubilatorio”; y las “pensiones por invalidez” multiplicadas y sin argumentos en los últimos años. “Hay 800.000 de más”, advirtió.

ÁMBITO FINANCIERO /

VIOLENCIA EN EL CONGRESO: “BLOQUE NEGRO”, EL MISTERIOSO SELLO ANTISISTEMA QUE VINCULA A GRUPOS ANARQUISTAS CON LOS MANIFESTANTES EN EL CONGRESO

La batalla campal que en diciembre acabó con heridos, detenidos y la plaza de los dos Congresos destruida por manifestantes contra el tratamiento en Diputados de la reforma previsional permitía cavilar que tras la experiencia los desmanes no volverían a repetirse: otro pronóstico errado en el menú político de Cambiemos. Lo desconcertante -entre tantas otras cosas que dejó el caos del miércoles en el recinto legislativo- es que no había sorpresa alguna ante lo que podría llegar a ocurrir en las calles, y que efectivamente pasó. Sólo algunas pinceladas colorean de novedad ese panorama, y lo llenan con más inquietud: la coordinada actuación de grupos de origen político muy diverso, y el posible rol subterráneo de activistas y acciones que podrían haber funcionado como un ensayo general ante la cumbre de mandatarios del G20, que se realizará en Buenos Aires dentro de unas pocas semanas.

La información con que el gobierno contaba el martes ya alertaba sobre “la presunta presencia en el Congreso Nacional de agrupaciones de tipo anarquista” que preparaban disturbios para sazonar la sesión de Diputados por el presupuesto. Además de la publicación en Facebook del grupo Lxs Solidarixs incitando a atacar el recinto legislativo mientras se tratase la ley -que causó una denuncia por parte del ministerio de Seguridad-, se recogieron datos sobre “la histórica agrupación anarquista FORA”, y se alertó sobre la existencia en las redes de un grupo llamado Bloque Negro – Argentina, supuesta estación local de la táctica de enfrentamiento callejero que los grupos antisistema realizan usualmente en cumbres internacionales, tal como ocurrió en el pasado G-20 de Hamburgo, bajo el nombre Black Block.

Los organismos de seguridad, que vienen trabajando con sus pares extranjeros en la preparación de la inminente cumbre del G20, destacan la presencia de un usuario seguidor de Bloque Negro – Argentina, quien sería además miembro de la agrupación Coordinadora Antifascista Buenos Aires. “Dicha organización forma parte de una red de organizaciones antisistema con referentes y locales a nivel nacional y con vinculaciones fuera del país”, explicaron fuentes oficiales a Clarín.

Al filo de la medianoche del martes, en lo más alto del gobierno ya sabían que en zonas sensibles del Capital y el Conurbano -específicamente en Avellaneda- dirigentes del Frente Milagro Sala y CTEP, junto a organizaciones que integran estas centrales, preveían una jornada de lucha y que   “estarían organizando y previendo enfrentamientos violentos con las fuerzas de seguridad, así como también incidentes y episodios de vandalismo.”

Según la información que este diario pudo reconstruir con diversas fuentes oficiales, el detalle con que se había anticipado la confluencia de grupos anarquistas, de izquierda, kirchneristas, sectores sindicales supuestamente ligados a ATE y la CTA, los trabajadores sindicalizados del Astillero Río Santiago y el intendente de Ensenada Mario Secco, organizaciones satélites al “grupo CTEP” -Barrios de Pie, Corriente Clasista y Combativa y Movimiento Evita- y el Frente Popular Darío Santillán, o el universo vinculado al Frente Milagro Sala -MPR Quebracho, MILES, Agrupación Villera Piquetera, Tendencia Piquetera Revolucionaria y CTD Aníbal Verón- tenía una precisión casi quirúrgica. También persisten bajo la lupa los movimientos del intendente ultra K de Avellaneda Jorge Ferraresi, como supuesto articulador de varios grupos para movilizar y eventualmente actuar contra el gobierno nacional.

La advertencia que tenían las autoridades era explícita: “podrían originarse incidentes, actos de violencia y vandalismo. Y, en función de lo antedicho, estos podrían tener como objetivo inmediato, lograr un escenario de inestabilidad institucional en función de los intereses de los grupos analizados.” La pregunta, entonces, es más evidente: ¿Por qué no se hizo lo suficiente -si es que se hizo algo- para prevenir los desmanes y evitar la violencia que envolvió al Congreso durante horas?

CLARÍN /

FALLIDO INTENTO OPOSITOR DE ARRINCONAR A MAURICIO MACRI EN UN SALVAJE ESTRENO DE CAMPAÑA

El candidato peronista Italo Luder visita en la Casa Rosada a su vencedor, Raúl Alfonsín, en una foto que circula estos días por la inminente celebración de los 35 años de democracia. Se inauguraba la era de la tolerancia. Un valor que distinguió a José Manuel de la Sota, según reconocieron ayer los diputados en el homenaje por su reciente fallecimiento. Fue en el inicio de sesión. Más tarde, dentro y fuera del recinto volvía a respirarse el clima político y social de estos tiempos: la intolerancia.

Los bloques de la oposición dura intentaron capitalizar los graves incidentes provocados por los grupos más violentos frente al Congreso para jugar al replay. Apenas despuntó el debate sobre el Presupuesto, encaminado a su aprobación, calcaron la ofensiva de finales de diciembre que estuvo a punto de frustrar la polémica reforma previsional.

Aunque en aquella ocasión no pudieron voltear la sesión, el Gobierno sintió la estocada. Un politólogo de moda, Andrés Malamud, vaticinó entonces ante este cronista que esa convulsionada votación pondría fin a la sensación de invencibilidad de Mauricio Macri.

Esta vez fueron nuevamente los diputados K y los trotskistas, con ayuda del flamante interbloque que animan Felipe Solá, Facundo Moyano y Victoria Donda, los que probaron con salpicar de manchas al Presidente. Ya no en la imagen de vulnerabilidad, que ciertamente perdió a lo largo del año con la sucesión de ajustes y devaluación, sino en la de su capacidad de garantizar la gobernabilidad.

La herramienta fue idéntica: montarse en los que a puro piedrazo buscaban aplicar la teoría de que “cuanto peor, mejor”. La combinación de un tendal de heridos y detenidos afuera, más la imposibilidad de sesionar en el Congreso, hubiera sido una óptima puesta en marcha de la campaña para los sectores que no le escapan a la polarización electoral con el Gobierno. La aceptación democrática de una derrota no es para todos.

No consiguieron frenar la sesión. Aunque el efecto de la crispación, incluyendo simulacros de pugilato dentro del recinto con participación de algún macrista, gritos de “facho” y otros epítetos de épocas perimidas en el aire- se verificará con el tiempo.

En una primera lectura, el oficialismo pudo sacar algún provecho del ensayo fallido. Consiguió aislar a los salvajes, al punto que el bloque massista no se acopló esta vez a las trifulcas del recinto como había sucedido con la reforma previsional. Mérito que en la Rosada le adjudican a Rogelio Frigerio, como parte del raid previo del ministro del Interior con referentes opositores dialoguistas: en algunos casos le sirvió para sumar votos y en otras para negociar una resistencia moderada.

Frigerio comió semanas atrás con Sergio Massa -a quien frecuenta cada vez que Cambiemos atraviesa una situación límite en la Cámara baja- y tomó un café con Adolfo Rodríguez Saá, el aliado imprevisto que le aportó las cuatro bancas del PJ de San Luis para llegar al quórum.

El ministro auscultó el debate desde una de las oficinas del presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, junto al lugarteniente que comparten, Sebastián García De Luca, número dos de Interior. Administraban tres planillas de Excel: la de los opositores que dieron quórum, la de quienes prometieron votar a favor del Presupuesto y la de quienes ayudarían con ausencias o abstenciones. Al mismo tiempo, se mantuvieron on line con los ocho gobernadores opositores que se habían refugiado expectantes en la Casa de Tucumán. Los peronistas no kirchneristas despistaron también con su propia dispersión en la estrategia legislativa.

Es cierto que a Frigerio siempre le endilgaron -tanto macristas puros como aliados- ser de billetera floja para arreglar los entuertos con los gobernadores peronistas. Y que por más méritos que coseche, no deja de ser víctima de cierta intolerancia que también impera dentro de la Rosada: este diario reveló que Marcos Peña llegó a borrarlo de un grupo de Whatsapp de la mesa chica.

En el oficialismo aún no descorchan champán: saben que una votación tumultuosa no es la mejor vidriera para terminar de abrochar el acuerdo con el FMI. Después de todo, Alfonsín y De la Sota podrían decir de la tolerancia lo mismo que Simón Bolívar de la unión latinoamericana: hemos arado en el mar.

CLARÍN /

MUÑOZ UTILIZÓ DECENAS DE BANCOS PARA OCULTAR DINERO E INVIRTIÓ EN EL HOTEL PLAZA DE NUEVA YORK

En el vértice del Central Park, sobre la Quinta Avenida, se erige The Plaza Hotel, una joya del real estate de Nueva York que alguna vez fue propiedad de Donald Trump. Parte del dinero de la corrupción kirchnerista terminó en ese emblemático edificio cuando el secretario de los Kirchner, Daniel Muñoz, compró la unidad 607 por más de US$13 millones. La Justicia ya traza la ruta del dinero de ese valijero: fue una sofisticada ingeniería financiera que involucró a decenas de cuentas bancarias en varios países.

Muñoz, fallecido en 2016, fue el recaudador estrella de las coimas pagadas a los funcionarios kirchneristas. Aparece en los testimonios de la causa de los cuadernos como el gran receptor de los bolsos.

El departamento en The Plaza Hotel fue uno de los 16 inmuebles norteamericanos que Muñoz -a través de testaferros- adquirió junto a su esposa, Carolina Pochetti, hoy presa por decisión de Claudio Bonadio. Los investigadores ya pudieron reconstruir en detalle muchas de las maniobras financieras previas y posteriores a la adquisición de los bienes, que involucraron a varios cueveros, múltiples firmas offshore y decenas de cuentas en Suiza, Luxemburgo, Panamá, Uruguay, Andorra y los Emiratos Árabes, entre otras jurisdicciones.

Para lavar el dinero, tras un largo periplo internacional, los fondos de Muñoz fueron transferidos a distintas cuentas de los Estados Unidos y de allí a las manos de agentes inmobiliarios que compraron los inmuebles. Fueron operaciones por US$65 millones de dólares, que ahora la Justicia busca recuperar.

La ruta del Plaza

LA NACION pudo reconstruir, a partir de fuentes judiciales, la ruta del dinero destinado al departamento de Muñoz en The Plaza Hotel.

Los fondos provinieron de doce bancos diferentes y los hicieron giros desde distintos puntos del globo hacia la cuenta N° 054025664 del HSBC Bank de los Estados Unidos entre octubre y noviembre de 2011.

Una firma panameña, Jatan Company, transfirió US$1.849.850 al HSBC Bank. El dinero salió del banco Credicorp Bank de Panamá. Otros US$640000 estaban en un Wells Fargo de Florida a nombre de la sociedad C&C Title Agency.

Oruga International Inc., en tanto, utilizó una cuenta del HSBC de Luxemburgo para girar US$3.450.000 a los Estados Unidos. En paralelo, una compañía uruguaya, Diremar SA, utilizó cuentas suizas, en el UBS y el Deutsche Bank, para hacer dos transferencias de US$150.000 cada una.

La panameña Nasate Resources ordenó giros desde una sucursal uruguaya del HSBC. Transfirió US$359.700 a la cuenta estadounidense. El dinero de Muñoz también “viajó” por los Emiratos Árabes: la sociedad Kand M Enterprise utilizó dinero depositado en el Standard, el Chartered Bank y el NBD Bank para efectuar tres giros que sumaron US$2.078.850.

Otras dos transferencias provinieron de cuentas a nombre de personas físicas. Según la información judicial, medio millón de dólares habría sido transferido desde una cuenta del Credit Suisse a nombre del empresario Marcelo Wolodarsky (dueño de Geo Bazar en la Argentina) hacia la cuenta del HSBC Bank en los Estados Unidos. Consultado por LA NACION, Wolodarsky dijo no estar al tanto de la operación. “Creo no haber tenido una cuenta en el Credit Suisse, no recuerdo haber tenido cuenta en ese banco”, respondió.

En la trama de Muñoz, por último, figura un viejo conocido de la corrupción kirchnerista: el corredor de bolsa de la City porteña Jorge Galitis. Se trata de uno de los investigados en la ruta del dinero K, sospechado de haber movido dinero negro de Lázaro Báez, además de ser accionista minoritario de Santa Mónica SA, la agente comercial de la AFA. Según los investigadores, Galitis transfirió US$1.624.975 desde el Banque Safdié de Suiza a la cuenta del HSBC de Estados Unidos.

Las transferencias internacionales sumaron US$10.804.347. El 1° de diciembre de 2011 ese monto fue transferido a la cuenta IOLTA N° 009870644 a nombre de Strauss and Strauss Attorneys in Law, que al día siguiente compró el departamento en The Plaza ,sumando otros US$2,25 millones en concepto de comisiones. El inmueble no quedó a nombre de Muñoz: según sospecha la Justicia, el valijero escondió la propiedad y la colocó a nombre de Free Experience Inc., una firma dirigida por Sergio Todisco, otro de los sindicados testaferros detenidos esta semana, que busca sumarse como arrepentido.

Tal como reveló el sitio Border Periodismo en agosto, todas las propiedades de Muñoz en Estados Unidos fueron vendidas por 73.677.200 dólares. Las operaciones se agilizaron tras la muerte de Muñoz, y luego de que los Panama Papers revelaran que controlaba una firma offshore.

La Unidad de Información Financiera (UIF) alertó en Comodoro Py sobre esos movimientos: los reportó en la causa por lavado de dinero contra Muñoz que llevaba el juez Luis Rodríguez. Ahora el fiscal Carlos Stornelli y el juez Claudio Bonadio esperan recuperar ese dinero que volvió a circular por las estructuras financieras.

LA NACIÓN /

MIRIAM QUIROGA CONFIRMÓ QUE NÉSTOR KIRCHNER ANOTABA EN UN CUADERNO LAS COIMAS QUE LE DEBÍAN LOS EMPRESARIOS

Tranquila y con voz firme, Miriam Quiroga, ex directora de Documentación de la Casa Rosada, confirmó que vio los cuadernos en que Néstor Kirchner “anotaba los (nombres) de quienes le debían” plata y, esta vez, dio una serie de detalles de cómo fue el mecanismo de recaudación de coimas entre el 2003 y el 2011.

Quiroga le contó al fiscal Carlos Stornelli en la causa de los cuadernos de las coimas que fue amante del ex presidente “durante diez años”, y precisó que fue el ex secretario privado Daniel Muñoz quien le puntualizó que en esos cuadernos se registraban los nombres de los empresarios que le debían sobornos por los contratos públicos obtenidos. También dijo que una vez escuchó cuando Kirchner pidió una puerta blindada por la bóveda de la casa de El Calafate. Y fue testigo, varias veces, del ingreso del “soberbio” del directorio de Ceremonial de Julio De Vido, José María Olazagasti, llevando bolsos.

Después de la muerte de Kirchner, en octubre de 2010, sostuvo que escuchó que la entonces presidenta Cristina Kirchner convocó a altos funcionarios a la residencia de Olivos para que le explicaran sobre los negocios del ex presidente.

En este punto Quiroga, que fue echada de su puesto por orden de Cristina en enero de 2011 y reemplazada por la hermana del Cuervo Larroque, coincidió con la confesión del ex secretario de Obras Públicas, José López. Este reveló que la ex presidenta lo convocó a la residencia de Olivos para que le explicara el significado de esas anotaciones en un cuaderno marca Arte y él le detalló cómo era el “mecanismo de recaudación” de coimas.

En su testimonio, al que accedió Clarín en fuentes judiciales, indicó que en la campaña presidencial del 2003 vio cómo Carlos Senyszyn, ex custodio de Néstor, y Paco Larcher, quien luego sería el número dos de la SIDE, trasladaron bolsos con dinero en una camioneta usada para los actos electorales. El jefe de seguridad de la campaña fue Héctor Patrignani y luego, a partir del 2003, pasó a cumplir funciones en la Presidencia. Nombró al ex policía Juan Francisco Alarcón como el “chofer” de confianza de Kirchner y afirmó que sabía “por dichos que se hizo millonario”.

Además, dio una pormenorizada descripción del rol de cada secretario privado y dijo que Daniel Muñoz “estaba por encima” de todos y era “cínico, burlista, sobrador y bocasucia y tenía una relación de amor-odio con Néstor porque lo maltrataba”.

Hasta el 2001, Quiroga ocupaba el despacho “verde” frente al de Kirchner y al de Muñoz, quien prácticamente convivía las 24 horas con el presidente, y dibujó un croquis de cómo fue al área presidencial ubicada en el primer piso de la Casa Rosada en esa época, donde había una habitación y un baño.

Confirmó lo que había contado al programa “Periodismo para Todos” que una vez Muñoz le dio un bolso de cuero marrón para que lo pesara porque tenía “muchos verdes”, y que ella le dijo en broma que le diera algunos y le contestó “no, estás loca, (Kirchner) los tiene todos bienes contados”. Relató como Muñoz entraba con bolsos en autos que ingresaban directamente por la explanada de la casa de gobierno, sin controles, y luego los trasladaba en aviones a Río Gallegos.

En este punto, concordó con el ex secretario privado Fabián Gutiérrez -quien se acogió al régimen del arrepentido- y declaró que vio reiteradas veces a Muñoz “con bolsos con candado” en los asientos traseros del avión presidencial, mientras las valijas de los Kirchner iban en la bodega. Gutiérrez también coincidió en que tras el fallecimiento del ex presidente, dirigentes de La Cámpora como el Cuervo Larroque, Wado de Pedro y Juan Cabandié ocuparon posiciones clave en el entorno de Cristina. Además, subrayó que “Julio De Vido odiaba a Cristina” porque lo vetó para que fuera candidato a gobernador y puso en su lugar a Sergio Acevedo.

Mientras trabajaba en La Rosada recibió varias denuncias de corrupción como la del intendente de Catamarca, Coco Quintar, quien se quejó porque funcionarios de Planificación había pedido “una coima” por una obra para poner cloacas en su ciudad.

Muñoz era el hijo de la mujer que había sido la niñera de Florencia Kirchner y por eso ingresó al entorno de la familia presidencial y es el mismo que tuvo propiedades y cuentas en EE.UU. por más de 70 millones de dólares. En Río Galleros era un simple empleado de la gobernación y estaba casado con una mujer llamada “Mileca o Milena” y tenía tres hijos y un nivel de vida modesta. Luego se juntó con Carolina Pochetti, la viuda que hoy está presa tras haber permanecido prófuga cuatro días, y pasó a vivir en una mansión en Saavedra. Luego del 2007, Muñoz siguió siendo el secretario privado de Kirchner en la fundación El Calafate que funcionó en un departamento de Puerto Madero y que cree fue creada por el socio de Máximo, Osvaldo Sanfelice.

Explicó el rol de cada uno de los secretarios privados que tuvieron Néstor y Cristina, y se detuvo en especial en el ex apoderado del Frente para la Victoria (FPV), Raúl Copetti -otro de los detenidos en la causa-, quien era el “recaudador del partido” y con quien compartió un viaje a Roma para asistir a la asunción del Papa Benedicto XVI, junto a su esposa, la diputada nacional Silvia Esteban.

Denunció que en el 2013 el juez Luis Rodríguez, quien abrió una causa con su denuncia, quiso “hacerle pisar el palito” y que Marta Torres, Pablo Senyszyn y otros negaron su relación laboral con la Presidencia por “sus vínculos con Cristina”. Sobre Rodríguez señaló: “Me trató mal y quería que yo dijera que yo había visto la plata y yo nunca dije que le había visto… Intuyo que me quería hacer quedar como una mentirosa”. Declaró seis horas antes el juez Rodríguez “y ni siquiera me dieron un vaso de agua”, marcó.

En otra parte de su testimonial, Quiroga sostuvo que conocía a Hilda Horovitz, la ex mujer del chofer de Roberto Baratta, Oscar Centeno, de Yacimientos Carboníferos Fiscales, y que la contactó para darle “documentación comprometedora de De Vido, Baratta y Centeno relacionada con la compra de autos”. Pero que Horovitz no quiso tomar contacto con periodistas y luego ella tiró las fotocopias.

CLARÍN /

MIENTRAS PAGABAN COIMAS A FUNCIONARIOS K – CUADERNOS: CUATRO EMPRESAS INVESTIGADAS FUERON BENEFICIADAS POR LA AFIP DE RICARDO ECHEGARAY

En 2016 el anterior director de la AFIP, Alberto Abad, suspendió la aplicación del artículo 32 de la Ley de Procedimiento que le permite otorgar discrecionalmente planes especiales de pago a contribuyentes que mantienen deudas millonarias con el Fisco. La decisión la tomó después de comprobar que su antecesor Ricardo Echegaray había otorgado entre 2010 y 2015 un total de 1.530 planes de pago “a medida” por un total de $ 29.800 millones. Resulta que en el extenso listado de firmas beneficiadas no sólo se encontraba Oil Combustibles SA -la petrolera de Cristóbal López-, sino que el actual titular del organismo recaudador, informó al juez Claudio Bonadio que tres empresas de las investigadas por pagar sobornos también fueron beneficiadas con dicho artículo: IECSA (en aquel momento de Ángelo Calcaterra), Electroingeniería y Roggio.

Desde inicios de 2016 la AFIP dejó de dar curso a las solicitudes o trámites iniciados por los contribuyentes con deudas para requerir que se les conceda el artículo 32 de la ley 11.683. Ese artículo de la Ley de Procedimiento Fiscal es el mismo que Echegaray utilizó para conceder en 2010 un plan de facilidades de pago a la imprenta Ciccone, medida que le significó quedar imputado en la causa que tiene como procesado al ex vicepresidente Amado Boudou. Fue el mismo beneficio que recibió Cristóbal López para acumular una millonaria deuda con el Estado mientras financiaba su conglomerado empresarial.

Este articulado otorgaba discrecionalidad al Administrador Federal de Ingresos Públicos, por el cual ante determinados pedidos “podía dar planes de pago hasta 150 cuotas y con tasas de interés muy bajas”, explicaron fuentes oficiales a Clarín. Bajo dicho artículo, la actual gestión encontró muchos planes y por mucha plata.

En la AFIP, que la conduce hoy Leandro Cuccioli, rige el secreto fiscal, de manera que es imposible saber quiénes fueron los 1.530 casos que se beneficiaron con los planes “a medida”. Excepto, como se supo la imprenta Ciccone, ya que el caso cobró estado público desde que está en manos de la Justicia.

Entre 2010 y 2015 hubo planes de este tipo para empresas de la construcción, laboratorios, transporte de pasajeros, medios de comunicación y hasta clubes de fútbol. Entre esas empresas hubo tres que fueron informadas al juez Claudio Bonadio en el marco de la causa que investiga la estructura que funcionó desde el extinto ministerio de Planificación Federal y que se dedicó a la recaudación de fondos ilegales que pagaban compañías contratistas del Estado.

Según pudo saber Clarín, al juzgado ya ingresaron las declaraciones de bienes de los empresarios investigados en el expedientes, como también los movimientos contables de las empresas involucradas en determinados períodos: es decir, aquellos en los que habrían realizados los pagos para ver si además, hubo “evasión fiscal o alguna maniobra de lavado”, indicaron fuentes judiciales.

Entre la información proporcionada, el juez recibió el detalle de tres firmas: IECSA (que perteneció a Ángelo Calcaterra, primo de Mauricio Macri), Electroingeniería (de Gerardo Ferreyra) y Roggio (de Aldo Roggio). Las tres fueron beneficiadas con el Artículo 32 otorgado por Echegaray.

“Mientras estas empresas pagaban sobornos al Estado, el mismo Gobierno desde la AFIP les facilitaba el pago de deudas millonarias con este plan discrecional”, explicó una fuente de la causa a Clarín.

Ángelo Calcaterra está acusado de haber pagado coimas por 9.050.000 dólares, mientras que Electroingeniería está señalada por el pago de 11 millones de dólares. En tanto a Roggio, el juzgado le atribuye al menos cuatro entregas de bolsos con dinero sin especificar suma.

CLARÍN /

LA VIUDA DEL SECRETARIO DE NÉSTOR KIRCHNER QUEDÓ PRESA EN EZEIZA

Carolina Pochetti, la viuda de Daniel Muñoz, el secretario privado más cercano a Néstor Kirchner, quedó presa en el marco de la causa de los cuadernos de la corrupción.

Había declarado anteayer, en el juzgado de Claudio Bonadio, que desconocía los negocios que hacía su marido, que los llevaron a tener propiedades por 73 millones de dólares, y había pedido que la liberaran. Bonadio, en coincidencia con lo que había dictaminado el fiscal Carlos Stornelli, decidió que siguiera detenida.

Ayer, Pochetti pasó por los tribunales de Comodoro Py, donde fue notificada de esta decisión. Quedó a disposición del Servicio Penitenciario, que la trasladó a la cárcel de Ezeiza.

Fuentes oficiales informaron que ella entró ayer al Sistema de Intervención para la Reducción del Índice de Corruptibilidad (IRIC), que busca prevenir la corrupción dentro de las cárceles.

El sistema apunta, por un lado, a evitar que sujetos de alto poder adquisitivo vulneren, mediante actos de corrupción, el funcionamiento del sistema penitenciario. Pero también que estos detenidos sean víctimas de pedidos indebidos de sus captores.

Pochetti se entregó a las autoridades anteayer en los tribunales de Comodoro Py 2002, después de haber estado prófuga durante el fin de semana.

En su indagatoria en el juzgado de Bonadio, dijo que su marido siempre le decía que no se metiera en asuntos de la política.

Daniel Muñoz, como secretario de los Kirchner, figura en los cuadernos que escribió Oscar Centeno, chofer de Roberto Baratta, como quien recibía bolsos con dinero en la casa de los Kirchner, tanto en la quinta de Olivos como en su departamento de Recoleta.

La Justicia investiga si el dinero con el que Muñoz realizó las múltiples inversiones inmobiliarias detectadas tuvo origen en este mecanismo de recaudación ilegal. Sospecha, además, que Muñoz pudo haber sido testaferro de Néstor Kirchner. Según Pochetti, su marido le decía que las acusaciones eran “cosas de la política” para desprestigiar a Kirchner. Y que le contestaba “no preguntes” cada vez que ella le hacía cuestionamientos. Entre llantos, dijo que ahora se “sentía una estúpida” porque no podía entender que su marido le hubiera mentido.

Admitió su pasar económico de millonaria, pero dijo que nunca pensó que esa plata provenía de la corrupción. Negó conocer a los personajes de la organización ilícita identificada por el juez Bonadio, salvo a Néstor y Cristina Kirchner, aunque contó que no los frecuentaba.

La Justicia investiga las operaciones de Muñoz en dos expedientes; uno lo instruye Bonadio; el otro, Luis Rodríguez. En este último, el objeto de la investigación es el enriquecimiento ilícito de Muñoz. Pero como él murió en 2016, la causa siguió adelante sobre su viuda y sus presuntos testaferros. Rodríguez se negó a detener a Pochetti en su causa. También había rechazado pedidos del fiscal para congelar cuentas y embargar bienes, pero la semana pasada la Cámara Federal revocó esa decisión. Sin embargo, quien ordenó la detención y la indagatoria de Pochetti fue Bonadio.

Un nuevo detenido

El juez también había ordenado las detenciones de presuntos prestanombres de Muñoz; entre ellos, Carlos Temístocles Cortez, que había viajado a los Estados Unidos, fue detenido y, según informaron fuentes judiciales, se espera que declare el viernes en indagatoria ante Bonadio. Los investigadores creen que Cortez movió 2,5 millones de dólares hacia Suiza. Hasta ayer seguían prófugos, en cambio, Carlos Gellert y Perla Puente Rosende, acusados de haber facilitado las operaciones inmobiliarias con las que se lavó dinero.

LA NACIÓN /

UNA APELACIÓN DE LA OA

La Oficina Anticorrupción apeló la denegatoria del juez Claudio Bonadio para que las declaraciones de “arrepentidos” en la causa de los cuadernos del chofer Oscar Centeno puedan ser compartidas a otros magistrados para avanzar en otras investigaciones por corrupción.

LA NACIÓN /

EL GOBIERNO Y UN SECTOR DEL PJ BUSCAN QUE LAS EMPRESAS PUEDAN APORTAR A LAS CAMPAÑAS

El Gobierno y el PJ no kirchnerista esperan avanzar hoy con un proyecto de consenso para el financiamiento de las campañas políticas en una reunión de asesores en la que se tratarían también otras iniciativas de transparencia e integridad. El tema devino ineludible tras el episodio de los aportantes truchos de Cambiemos, sumado al escándalo de los cuadernos, y ahora resulta urgente si se quiere implementar antes de las elecciones de 2019.

Aunque el espíritu de ambos proyectos es el mismo (avalar los aportes de personas jurídicas), hay entre ambas iniciativas algunas diferencias que deben ser subsanadas para llegar a un proyecto de acuerdo.

La Casa Rosada envió a Diputados en julio su proyecto de ley para modificar el régimen para el financiamiento de los partidos políticos, que preveía la habilitación de aportes de empresas (prohibidos desde 2009), la eliminación de las donaciones en efectivo y la ampliación de la duración de la campaña.

El trámite de la iniciativa, resistida por el kirchnerismo, quedó enstand-by hasta que el problema se impuso en la agenda: los millonarios fondos en negro que circulan para hacer proselitismo quedaron al descubierto con el traspié de los aportantes truchos de Cambiemos y con los pagos espurios reconocidos por los empresarios en la causa de las coimas.

Días atrás, el jefe del bloque del PJ en el Senado, Miguel Pichetto, junto con los senadores Dalmacio Mera, Julio Catalán Magni, Rodolfo Urtubey y Carlos Caserio, presentó su propio proyecto de financiamiento político, que coincide en lo esencial con la iniciativa del oficialismo. Los senadores de Cambiemos, en tanto, ingresaron por la Cámara alta el proyecto redactado por el Gobierno.

En las últimas horas, según pudo reconstruir LA NACIÓN, emisarios del Poder Ejecutivo y del PJ vienen teniendo encuentros y diálogos extraoficiales para alcanzar un consenso previo y ajustar las clavijas de la iniciativa, que, se espera, será resistida por el kirchnerismo y otros partidos de la oposición.

Hoy se dará el primer encuentro formal, cuando se celebre en el Senado una reunión de asesores de la Comisión de Asuntos Constitucionales, en la que Cambiemos y el PJ buscarán empalmar ambas iniciativas.

En la reunión se podría tratar un paquete de proyectos: además del de financiamiento político, está en carpeta el proyecto para reconocer y regular la actividad de lobby, una iniciativa de traspaso presidencial y el proyecto de ética pública.

Según pudo reconstruir LA NACIÓN, una de las mayores divergencias entre el proyecto de Pichetto y el del oficialismo radica en los topes previstos para los aportes de las empresas. La iniciativa oficial plantea permitir aportes de personas jurídicas mientras no superen el tope del 2% de la recaudación general que puede tener un candidato (que surge de multiplicar el valor del módulo electoral por la cantidad de electores). El proyecto del PJ eleva a esa cifra al 15% y agrega que no puede significar más del 10% de las ganancias netas de la compañía durante el último ejercicio anual.

“Más allá de la cifra, estamos de acuerdo en que tiene que ser un aporte no gravitante, donde no se mezcle la identidad del candidato con la de una empresa”, evaluó Mera, dispuesto a discutir ese porcentaje. El mismo ánimo se vivía en el Ministerio del Interior.

El proyecto del PJ, en tanto, pide revisar “la habilitación de aportes por parte de sindicatos”, mientras que el proyecto oficial se resistía a las donaciones efectuadas por los gremios, al considerar que podría ser una decisión no avalada por los afiliados.

El proyecto del PJ prevé que la campaña electoral “se inicie con la oficialización de la lista de candidatos ante la Justicia Electoral”, es decir, 50 días antes de la elección y no 35 días antes (para las elecciones generales), como ocurre ahora. “Nos parece que satura una campaña tan larga, aunque de hecho es lo que ocurre, la actividad proselitista empieza antes”, reflexionaban en las últimas horas en Gobierno.

Otro de los puntos de discusión será la habilitación o no de espacios de publicidad contratados por fuera de los minutos otorgados por el Gobierno en medios audiovisuales. El proyecto de Pichetto, en tanto, propone la creación de un registro de trazabilidad de aportes a partidos políticos dentro de la web de la AFIP para un control de las donaciones, una iniciativa que por estas horas es vista con buenos ojos desde el Gobierno.

Claves de una discusión abierta

Los topes

Las diferencias entre el proyecto del PJ y el del oficialismo radican en los topes previstos para los aportes de las empresas

Gremios

El proyecto del peronismo pide autorizar también los aportes por parte de los sindicatos, mientras que el proyecto oficial se resiste a las donaciones efectuadas por los gremios, al considerar que podría ser una decisión no avalada por los afiliados.

Publicidad

Otro de los ejes de discusión entre el oficialismo y la oposición será la habilitación o no de espacios de publicidad contratados por fuera de los minutos otorgados por el Gobierno en medios audiovisuales.

La ley actual

La reforma impulsada por el kirchnerismo en 2009 prohibió los aportes de las empresas. La Casa Rosada envió su propio proyecto en julio y todavía espera su tratamiento.

LA NACIÓN /

DISPAR ACATAMIENTO AL PARO DE MAESTROS

El paro nacional de docentes convocado en contra del proyecto de presupuesto del Poder Ejecutivo tuvo un acatamiento dispar a lo largo del país. El impacto de la huelga fue total en las escuelas públicas de algunas provincias del norte y sur del país, y se hizo sentir con fuerza en ciudades de Buenos Aires y Santa Fe. En general, las escuelas privadas funcionaron con normalidad pese a la adhesión del Sindicato Argentino de Docentes Privados (Sadop).

La medida fue anunciada por la Central de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (Ctera), los Docentes Argentinos Confederados (DAC), la Federación Argentina de Docentes Universitarios (Conadu) y Sadop en todo el territorio nacional. El principal rechazo de las entidades pasó por el ajuste del presupuesto atado al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.

En la provincia de Buenos Aires, la medida implicó que se llegara a un total de 27 días sin clases en lo que va del año, luego de que se confirmara la adhesión del Frente de Unidad Docente Bonaerense. Junto a dirigentes nacionales, los representantes de estos gremios marcharon desde temprano al Palacio Pizzurno y luego se trasladaron al Congreso.

En algunos distritos bonaerenses del conurbano y el interior, el acatamiento fue mayoritario. En Mar del Plata, por caso, se estima que alcanzó casi el 90%, más allá de que en el ámbito privado la actividad fue casi normal.

El paro se hizo sentir con fuerza en Tucumán, principalmente en los establecimientos públicos, donde el acatamiento fue total. Para acompañar la medida de fuerza hubo una movilización a la Plaza Independencia, principal paseo público de la capital tucumana.

El acatamiento fue elevado en algunas ciudades en Santa Fe, donde la convocatoria fue respaldada por la Asociación de Magisterio provincial (Amsafé). En Rosario, los docentes se movilizaron al mediodía desde la Plaza 25 de Mayo hasta la Plaza San Martín. Con relación al ajuste previsto por el presupuesto, el titular de UDA nacional, el santafesino Sergio Romero, aseguró que “en el corto plazo van a ir a la escuela solo aquellos que tienen plata”.

La huelga en Río Negro tuvo un acatamiento superior al 95%, según las estimaciones del gremio Unter, que adhirió a la protesta nacional. Fue el undécimo paro docente en lo que va del año.

En provincias como Córdoba o San Juan, el impacto del paro fue menor. El gobierno sanjuanino anunció que descontará la jornada, con el argumento de que la provincia aplica la cláusula gatillo, por lo que los salarios vienen cubriendo la inflación.

LA NACIÓN /

DETIENEN A GREMIALISTAS POR EXTORSIONES

El secretario general del Sindicato de Químicos, Petroquímicos y Explosivos de Florencio Varela, Miguel Ángel Soutto, fue detenido ayer junto a otros dos dirigentes gremiales, acusado de extorsionar y amenazar a diferentes empresas y trabajadores de la zona sur del Gran Buenos Aires.

Según surge de la pesquisa, pedían, bajo amenazas de medidas de fuerza o represalias, un pago espurio promedio de 25.000 pesos por semana.

La investigación y las detenciones fueron realizadas por efectivos de la Jefatura Distrital Berazategui de la policía bonaerense. Se informó que Soutto fue concejal en Florencio Varela y tiene una condena por abuso de armas por haber baleado a un sindicalista opositor. Además de Soutto, fueron detenidos el subsecretario del gremio, Félix Rolón, y el secretario gremial Diego Uriel Flores.

Según informaron fuentes policiales, los tres están acusados de formar una organización ilícita que obtenía un beneficio económico mediante amenazas.

La investigación surgió a raíz de la denuncia de diferentes empresas de la zona. También se supo que usaban a barrabravas del Club Defensa y Justicia, de Florencio Varela, para realizar las extorsiones.

“Los aprietes no solo caían sobre los empresarios, sino también contra los empleados que no se afiliaban a su gremio”, dijo uno de los investigadores.

Y agregó: “En las amenazas utilizaban armas de fuego y agresiones físicas para lograr su cometido”.

“Según surge de las escuchas, reclamaban el pago de 25.000 pesos por semana”, indicó otro jefe policial.

Además se explicó que este Sindicato de Químicos, Petroquímicos y Explosivos de Florencio Varela no tiene personería jurídica ni estaría reconocido oficialmente por el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires.

Sin embargo, fuentes sindicales vincularon a Soutto con Fabián Hermoso, uno de los referentes nacionales de uno de los sindicatos de la actividad. Hermoso es uno de los 12 dirigentes gremiales que viajaron a Europa a principio de año invitados por el secretario de Trabajo, Jorge Triaca. Fuentes allegadas a Hermoso tomaron distancia de los tres detenidos.

Armas de fuego

Los imputados fueron aprehendidos en diversos domicilios de la localidad de Ingeniero Allan. Entre los elementos secuestrados en los procedimientos se pueden destacar un arma de fuego, celulares, notebooks, tablets y cuadernos con anotaciones.

En los procedimientos, ordenados por la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 1 y el Juzgado de Garantías N° 7, participaron efectivos de la Jefatura Distrital y personal de las comisarías Berazategui 1a., 2a., 3a., 4a. y 5a., y Almirante Brown 3a., 6a., 7a. y 10a; los destacamentos de Pereyra Iraola y Villa España, el Grupo de Acción Departamental (GAD) Quilmes y el Grupo Halcón.

LA NACIÓN /

ECONOMÍA

POLÉMICA RESOLUCIÓN

LOS COMERCIOS PODRÁN NEGARSE A ACEPTAR TARJETA DE DÉBITO EN COMPRAS INFERIORES A 100 PESOS

El Gobierno subió de 10 a 100 pesos el monto mínimo para pagar con tarjeta de débito en todos los comercios. También habilitó nuevos medios de pago electrónico que podrán aceptar los vendedores que realicen operaciones con consumidores finales, como por ejemplo el uso de códigos QR o billetera electrónica.

Además, se resolvió que los dispositivos deberán admitir el cobro mediante todas las tarjetas de débito de las redes a las que estén adheridas las entidades financieras. Es decir, por ejemplo, que un comercio no podrá aceptar sólo Visa Electrón y rechazar Maestro o viceversa. Todas las tarjetas deberán ser aceptadas.

La resolución aclara que los comercios deberán aceptar todos los medios de pago “excepto cuando el importe de la operación sea inferior a 100 pesos”. Hasta ahora este piso era de 10 pesos. “Este gasto mínimo no es obligatorio. Los comercios que quieran cobrar menos de cien pesos, podrán hacerlo. El aumento responde a que había que buscar un piso más razonable para un país que tuvo inflación de 2002 en adelante”, dijeron a Clarín desde la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP).  Agregaron que en muchos países del mundo existe el piso mínimo para pagar con débito. “Pero no habiendo inflación en la mayoría de los países, es un tema que no representa un condicionante de ningún tipo”, destacaron.

Sin embargo, referentes de asociaciones de consumidores plantearon sus reparos: “Yo no lo comparto, creo que se debe dejar los diez pesos como estaba antes. Si en el exterior te miran con cara rara cuando pagás con efectivo. Está mal. Y hay que prestarle atención a la noche. Mucha gente a la noche, por seguridad, no se maneja con efectivo”, dijo a Clarín Sandra González, de Adecua.

“Es raro, va en contra de la tendencia mundial. Muchos países avanzan hacia el fin del uso de dinero en efectivo.  Habría que preguntarle al gobierno porqué lo hace. Debe responder a un reclamo de los comerciantes, que por una venta de cuatro caramelos quizás tengan que perder tiempo y hasta declararlo. También es producto del proceso inflacionario que vive el país. Pero una medida así va a facilitar las ventas en negro. Y en menor proporción reducirá el ingreso de dinero al fisco”, agregó Héctor Polino, de la Asociación Consumidores Libres.

Mediante el decreto 933/2018 del Ministerio de Economía, publicado este miércoles en el Boletín Oficial, se dispuso que el dispositivo que se utilice para capturar la transacción -POS, MPOS, PIN PAD u otro método que permita realizarla- sea solicitado por el contribuyente obligado. Y que éste, además, lo registre a su nombre y  declare, para la acreditación de los fondos, un número de Clave Bancaria Uniforme (CBU) o “alias”.

En otro orden, el texto del Boletín Oficial reconoce como medio de pago a los realizados a través de la utilización de códigos de respuesta rápida (QR).

“El Gobierno amplió la plataforma de medios de pago electrónicos ya que sumó las transferencias de pago electrónico inmediato como el Botón de Pago y la Billetera Electrónica”, informó la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP).

El administrador federal de Ingresos Públicos, Leandro Cuccioli, destacó que “la modificación del decreto 858 de 2016 es un paso muy importante, que dará a los comerciantes más herramientas para cumplir con la obligación de ofrecer medios de pago electrónicos y más opciones para el contribuyente”.

Posnet obligatorio: a 7 meses, falta en muchos comercios

Por decisión del Gobierno, desde el primero de abril de este año es obligatorio que todos los locales comerciales dispongan de posnet para realizar cobranzas con tarjetas de débito y crédito. Sin embargo, asociaciones de consumidores consultadas por Clarín coinciden en que es una medida que buena parte de los comerciantes no cumple. La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) estableció incluso multas que van desde los $300 a los $300.000 pesos para quienes incumplan con dicha normativa. Pero los controles brillan por su ausencia a 7 meses de la implementación.

“No solamente muchos comercios no lo pusieron, sino que ahora además pasamos al ‘no me anda el posnet’ o a comerciantes que te quieren cobrar demás por pagar con débito. Esto es producto, en primer lugar, del descontrol de precios que hay. En segundo, de que no hay autoridad de control. Las leyes las tenemos, pero nadie mira que se apliquen”, dijo Sandra González, de Adecua. “Por ejemplo, es prácticamente imposible pagar un taxi con tarjeta de débito. Y para los comerciantes tener posnet implica un costo mínimo, pero que ellos trasladan al precio. O sea que no lo hacen, de vivos”.

“Las quejas son muchas. Los comercios más pequeños no tienen y si tienen, tienen solo de una. Muchos no la tienen porque es una forma de eludir el pago del IVA. Así lo eluden y convierten ese IVA que paga el consumidor en una ganancia extra para ellos. Y después están los que cobran recargo con tarjeta”, explicó Héctor Polino. “Todos los comercios tenían un plazo para instalar el posnet. Pero tras la renuncia de Alberto Abad en la AFIP, se aflojó esa política que iba por etapas y que terminaba con todos los comercios adheridos. Se resintió. Si hay controles, deben ser muy laxos porque te dicen que no tienen posnet y no pasa nada”.

CLARÍN /

EL BCRA SOLTÓ MÁS PESOS Y EL BILLETE LO APROVECHÓ

El dólar se movió al alza ayer en la plaza local, siguiendo la tendencia en la región, aunque solo pudo reflejarla una vez que el Banco Central (BCRA) soltó al mercado otros $28.100 millones, al no lograr renovar totalmente el vencimiento de letras de liquidez (Leliq) por $185.053 millones.

La coincidencia entre su despegue y la inyección de liquidez surge cuando se observa la correlación horaria de esos movimientos.

La divisa había comenzado el día operando en la plaza mayorista estable y lateralizando -como se había hecho común en las últimas días- en torno de $36,50 para la venta, pero comenzó a ganar posiciones lentamente después del mediodía para colocarse a $36,70, ante la desvalorización que en paralelo sufrían las monedas de la región.

Luego bastó que a eso de las 14.30 se supiera que el BCRA había validado otra expansión para que iniciara una escalada que lo hizo subir 30 centavos en la última media hora de negocios y cerrar a $37, con un avance de 41 centavos (+1,15%) que lo hizo volver a niveles de hace 20 días. Esto llevó el precio al público, que venía de $37,58, a clausurar el día a un promedio de $37,88.

La inyección de pesos pareció impulsar una demanda hasta allí retraída. “El mercado estaba presionado por el alza global delDollar Index y sus efectos sobre el real (-1%) y el peso mexicano (-1,4%). Luego se sumaron los graves incidentes en el Congreso”, refirió Fernando Izzo, analista de ABC.

La jornada mostró que al BCRA le está costando más absorber pesos vía Leliq, dado que liberó al mercado casi $51.000 millones en las dos últimas ruedas.

En principio se había relacionado esto con una intención de mover a la baja las tasas que paga por estos instrumentos y quedaron definidas desde este mes como de “referencia” para el mercado. Después de todo, las había recortado del 72/73% anual al 71,39% anteayer.

Pero en la víspera debió pactar una tasa del 71,87% anual, es decir, 47 puntos básicos más alta, para no correr el riesgo de terminar colocando menos de los $159.136 millones emitidos en nuevas Leliq a 7 días y validar una inyección aún mayor. “Con este resultado, el BCRA emitió $7195 millones en lo que va de este programa monetario”, advirtió el analista Juan Ignacio Paolicchi, del estudio EcoGo.

LA NACIÓN /

TRAS LA FUERTE DOLARIZACIÓN, EN SEPTIEMBRE HUBO RÉCORD DE VENDEDORES DE DIVISAS

La desenfrenada carrera alcista que ensayó el dólar durante septiembre, cuando tocó picos de $42, tuvo un efecto revulsivo sobre la plaza cambiaria local al mantener elevada la demanda de divisas, por temor a que la escalada continuara, pero a al mismo tiempo impulsó por primera vez en meses la oferta privada a un máximo desde el fin del cepo.

El sorprendente dato surge del Balance Cambiario, difundido anoche por el Banco Central (BCRA), que reporta además el primer superávit de la cuenta corriente cambiaria (por US$106 millones), apoyado en el saldo positivo ya conocido de la balanza comercial y en una reducción del 62% interanual en el déficit turístico.

En lo que hace a la oferta y demanda de divisas muestra que:

Por el encarecimiento “extra” que tuvo el billete, tras el fuerte salto también registrado en agosto, las compras brutas por parte de residentes se contrajeron 25% en montos respecto de agosto (cayeron de US$3767 millones a US$2825 millones) y casi 16% en cantidad de compradores (bajaron de 1,2 millones a 1,03 millones).

En paralelo, si bien las ventas mensuales de billetes totalizaron US$1631 millones en septiembre, un valor similar al observado el mes previo, ese total fue aportado por unos 630.000 clientes, “unos 90.000 más en relación con agosto y el mayor número desde la flexibilización total del mercado de cambios” a fin de 2015, destacó el informe.

Los operadores adjudican este salto de la oferta a lo que llaman dolarización excesiva o “efectoovershooting”. Aluden a la sensación que tuvieron parte de los que habían arbitrado monedas al creer que el valor del billete había alcanzado al fin un techo a partir del cual tenía más chances de caer que de seguir subiendo. Pero también a la sobrecompra de muchos asalariados que, espantados por la corrida y tras haber pasado buena parte de sus ingresos a dólares, debieron descargar parte de ellos para cubrir sus gastos en pesos.

Consideraciones

“Las compras del sector privado correspondieron a inversores institucionales (US$1700 millones), personas (US$1200 millones) y otros (US$700 millones). Los individuos venían de comprar US$2000 millones en agosto y los US$1200 millones de septiembre suponen la menor cifra comprada por individuos desde hace casi 2 años”, explicó el analista financiero Christian Buteler. Además, por el salto en el precio, la compra promedio fue de US$2800 y cayó otro 11% respecto de agosto.

Pese a todo, el mayor oferente de divisas del mercado siguió siendo el Estado: hizo ventas netas por US$1988 millones el BCRA (además vendió US$987millones al Tesoro en forma directa), y otras por US$70 millones otros entes públicos, mientras que los bancos aportaron unos US$165millones. A eso se sumaron ingresos netos del sector “Oleaginosas y cereales” por US$1400 millones.

Los flujos por inversiones de no residentes, por su parte, mostraron una salida neta por sexto mes consecutivo por “egresos netos por inversiones de cartera por US$1285 millones (solo compensados en parte por ingresos netos de inversiones directas por US$198 millones) que estuvieron explicados tanto por compras de moneda extranjera desde tenencias en pesos (US$970 millones) como por la salida de fondos que se encontraban depositados (US$310 millones)”, se reportó.

El BCRA ya había anticipado días atrás, al difundir el Informe de Política Monetaria (IPOM), que había una baja en la demanda de dólares, que se profundizó marcadamente en octubre.

Su presidente, Guido Sandleris, dio ese dato al explicar las razones por las que juzga “sustentable” el replanteo realizado al programa sobre la base de un congelamiento monetario que ayuda a contraer la demanda de dólares y aporta al equilibrio de la plaza cambiaria local tanto como la recesión retrae la compra para pago de importaciones (de US$160 millones/día de junio a 10 millones/día en las últimas semanas) o el encarecimiento del billete le pega a la demanda para atesoramiento o el gasto turístico en divisas, que se hundió también de un pico de US$160 millones/día de hace 4 meses a unos US$55 millones.

LA NACIÓN /

FINANZAS PERSONALES: UVA: PASÓ EL BOOM DE LOS CRÉDITOS Y AHORA SE VIENE EL DE LOS PLAZOS FIJOS

Se pinchó el boom de los créditos hipotecarios UVA, pero arrancó, por cierto en otra escala por ahora, el boom de los plazos fijos UVA. Los créditos fueron afectados por la disparada del dólar, de la inflación y de las tasas de interés que fijó el Banco Central para frenar, justamente, la corrida cambiaria.

Los últimos datos disponibles en el Banco Central indican que los plazo fijo UVA están en 32.000 millones de pesos, y de ese total, 21.025 millones son del sector privado. El principal inversor público en depósitos UVA es el Fondo de Garantía de Sustentabilidad, del ANSeS, que se fijó como política mantener una parte de su patrimonio en este tipo de depósitos, para fondear a los bancos que otorgan créditos UVA.

De hecho entre el 5 y el 8 de octubre los depósitos totales a plazo fijo UVA (computan tanto los privados como los del sector público) crecen en casi 6.000 millones de pesos.

La inflación está empujando a los ahorristas, grandes y chicos, a volcarse a los plazos fijos que, por ajustar a la par de la inflación, mantienen a salvo su poder adquisitivo, que incluso puede crecer dependiendo de la tasa de interés adicional que pague el banco.

En enero de este año, los depósitos ajustables por inflación del sector privado estaban en apenas 2.000 millones de pesos, es decir que se decuplicaron en lo que va del año.

Por cierto, el incremento de los depósitos UVA tuvo un incentivo puntual: el salto del índice de precios al consumidor de septiembre (6,5%).

Además, si se cree que se terminó la disparada del dólar, las inversiones en UVA también permiten una ganancia en moneda dura, dado que el pago de intereses en un escenario de dólar más o menos calmo, permite a estos ahorristas subirse, también, a la ola del carry trade.

Tal vez la inversión en UVA sea, hoy, la segunda mejor, detrás de la inversión en Leliq. El problema es que las tasas que paga el Banco Central por las Leliq (72% anual) solo pueden ser aprovechadas por los bancos. De las inversiones en pesos, los plazos fijos UVA compiten con las Letras capitalizables (Lecap) que emite periódicamente el Tesoro, para entre otras cosas absorber los pesos que libera el Banco Central por las Lebac que no renueva, y que desaparecerán definitivamente a fin de este año.

Es cierto que además de los depósitos UVA, también están creciendo los depósitos a plazo fijo tradicionales. En el último mes crecieron 102.000 millones y llegaron a los 872.000 millones los del sector privado. Son pesos atraídos por los bancos, que subieron drásticamente las tasas que ofrecen a los ahorristas. Ahora esas tasas ya están cómodamente arriba del 50% anual. Como dichos depósitos pueden ser integrados como encajes, para los bancos es un gran negocio captar pesos. Porque el spread entre lo que le pegan a los ahorristas y lo que le cobran al Banco Central se acerca a los 20 puntos.

La idea del Banco Central, expresada por su titular Guido Sandleris, es que las tasas de interés se mantengan bien por arriba de la inflación proyectada para que más pesos queden dentro del sistema financiero -en pesos- para restarle “combustible” a la demanda de dólares, que de hecho se está desplomando en las últimas semanas, un poco por el precio y un poco por las tasas en pesos.

CLARÍN /

NOTAS DE OPINIÓN

EL EXAMEN MÁS DIFÍCIL PARA MACRI: GANAR CON LA ECONOMÍA EN BAJA

Por Fernando González

CLARÍN /

La calma de la Quinta de Olivos nunca pareció tan lejana como ayer al fragor de las piedras y las bombas caseras en la Plaza del Congreso. Mauricio Macri siguió desde allí las instancias del debate por el Presupuesto y los enfrentamientos dentro y fuera de la Cámara de Diputados. No hubo celebración pero sí alivio cuando la violencia callejera cedió al atardecer. Se suspendió el fútbol de los miércoles pero no el asado de la noche. El Presidente evaluó positivamente que la sesión no se interrumpiera. Ni siquiera cambió el ánimo cuando hubo amague de trompadas entre los legisladores. Todo pareció completo cuando en la medianoche Benedetto aseguró con dos golazos el triunfo de Boca contra el poderoso Palmeiras por la Copa Libertadores. Pareció un presagio de la madrugada, porque esperaba la media sanción legislativa para que mañana las potencias del Fondo Monetario Internacional aprueben el menú frugal de la economía argentina del año próximo. El de las elecciones.

El temor en el Gobierno era que se repitieran los hechos de diciembre pasado, durante las refriegas en las calles que frenaron la sesión por la reforma jubilatoria. En aquella ocasión, el Frente Cambiemos sufrió su primera derrota legislativa fuerte a manos del peronismo y pagó el costo político de la represión policial desordenada. Ayer hubo comunicación permanente entre el Presidente; el Jefe de Gabinete Marcos Peña y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. Y también una coincidencia. La salida apresurada de las organizaciones piqueteras de los focos más violentos de la manifestación le permitió a la Policía dispersar con más eficacia a los grupos más radicalizados. Esta vez, los agentes de seguridad quedaron menos expuestos y pudieron terminar sin consecuencias graves el operativo con 26 detenidos.

Claro que el sendero de Macri sigue siendo estrecho. A la aprobación del Presupuesto 2019 en Diputados le seguirá mañana el examen del Board del FMI, que debe avalar la renegociación del plan para estabilizar la situación cambiaria y la inflación. Si la Argentina consigue sortear las dudas de algunos socios europeos del Fondo como Alemania y Francia, podrá contar con un desembolso de u$s 6.700 millones que ayudarán a consolidar las tres semanas de dólar congelado entre las bandas de flotación del Banco Central. Si a eso se le suma el resultado de la cosecha de trigo, que comenzará a sentirse en noviembre, el Gobierno podría estar en condiciones de empezar a bajar un poco las altísimas tasas de interés y retomar la batalla perdida contra la suba de los precios.

El desafío no tiene tregua. El Gobierno sueña con la aprobación del Presupuesto en el Senado para el 14 de noviembre, justo cuando estén aterrizando en Buenos Aires los primeros aviones con los presidentes del Grupo de los 20. Donald Trump, Angela Merkel, Xi Jinping, Theresa May y Emmanuel Macron son sólo algunos de los jefes de gobierno que comprobarán en persona si el plan de Macri para mostrar al menos pequeños síntomas de la recuperación argentina tiene alguna probabilidad de éxito. Las chances electorales recién comenzarán a ponerse en juego después de fin de año, el tramo que algún ministro de Cambiemos define con nostalgia cinematográfica como “un puente demasiado lejos”.

Eso no quiere decir que Macri no piensa todavía en la posibilidad de su reelección. Piensa y mucho pero sabe que las encuestas lo han llevado muy abajo en la consideración social y que debe atravesar el verano sin nuevos contratiempos políticos o económicos. Esta semana ha comenzado a emitirse en televisión un spot de la serie “Haciendo lo que hay que hacer” en la que el Gobierno pide más tiempo para poner en marcha los cambios pendientes. Es la estrategia del ecuatoriano Jaime Durán Barba. Con la economía en baja el año próximo, el Presidente tendrá que disputar su continuidad apelando al contraste político con Cristina Kirchner, hasta ahora la dirigente opositora con mayor intención de voto. A esa diferenciación, los dirigentes de Cambiemos la denominan como si fuera un código interno “el cambio cultural”.

Será una experiencia interesante para el país adolescente. Los intentos presidenciales anteriores de ganar una elección con economías recesivas siempre terminaron en fracasos. La diferencia es que ninguno de ellos pudo hacerlo disputando su reelección. Después de echar por tierra una reforma de la Constitución y en plena hiperinflación, Raúl Alfonsín debió elegir como candidato de la UCR en 1989 al cordobés Eduardo Angeloz, quien fue derrotado por Carlos Menem. El riojano quiso ser reelegido por segunda vez en 1999 pero tampoco pudo y se resignó a llevar como candidato oficialista a Eduardo Duhalde. El bonaerense intentó torcer la recesión de la década menemista promoviendo el final de la convertibilidad pero también fue derrotado por Fernando De la Rúa.

Del mismo modo, la recesión de 2014 y 2015 llevó a Cristina a dejar de lado sus pretensiones de eternidad postulando a Daniel Scioli como candidato. Aunque por menos de tres puntos en el ballotage, el intento terminó en derrota para el entonces gobernador de Buenos Aires. Las estadísticas son contundentes. Menem y la viuda de Kirchner fueron los únicos presidentes en ser reelegidos desde 1983, pero en medio de períodos económicos de crecimiento.

Hoy suena a utopía. Por eso, si logra encarrilar el actual escenario económico de peso devaluado, tasas de interés exorbitantes, inflación muy alta y consumo deprimido, Macri intentará convertirse en el primer presidente que pueda ser reelecto a pesar de la economía. En estos días, lo explica así ante sus colaboradores: “A la sociedad le duele pero lo entendió: el camino es lento y no hay magia”. Todavía conserva la ventaja de un peronismo dividido, sin una oferta electoral moderada y atractiva. Pero nunca se sabe con la Argentina. La bandera del cambio cultural será sometida a examen con la prueba más exigente: la de imponerse a la adversidad de tener menos dinero en el bolsillo.

CLARIN /

EL CAOS COMO MÉTODO

Por Carlos Pagni

LA NACIÓN

El ritual legislativo está en presencia de un nuevo procedimiento. Es el que se activa cuando no se consiguieron los votos para rechazar una ley. Ni los diputados necesarios para impedir el quórum. En esa instancia, se apela a un recurso parainstitucional. En el prospecto se lee: convocar manifestantes a la Plaza del Congreso y forzar la intervención de la policía con algún disturbio.

Luego, trasladar el alboroto al recinto de Diputados para, con la alarma por posibilidad de que haya un muerto, interrumpir la sesión. El kirchnerismo ayer practicó ese método por segunda vez. Fue una mueca de la coreografía que desplegó diez meses atrás, cuando se discutía la fórmula de actualización jubilatoria.

Además del ceremonial, se reiteraron los actores. Leopoldo Moreau ocupó de nuevo el centro de la escena. Desde el lunes, su cuenta de Twitter emitió el mensaje “Todos juntos. En el Parlamento y en la calle para frenar el ajuste”. Ayer volvió a encarnar el papel del provocador profesional, capaz de desencajar a algún líder oficialista. En diciembre lo hizo frente a Emilio Monzó, el presidente de la Cámara. Esta vez, frente a Nicolás Massot, el jefe de la bancada del Pro. Un milagro lo de Cristina Kirchner con Moreau. Consiguió desatar en la ancianidad pasiones que Raúl Alfonsín no supo inspirar en la juventud. Fue magia. Esa metamorfosis es la única novedad en el paisaje. Lo demás es, como querían los griegos, el eterno retorno de lo mismo. Como si la política se moviera en un tiempo que no es crecimiento ni progreso. Sólo repetición. Manía.

El ceremonial inaugurado en diciembre exhibió ayer una versión más reducida. En la plaza aparecieron unos 300, llamémosle así, militantes, coordinados desde temprano a través de handies. Algunos pequeños grupos intentaron mezclarse con la concurrencia de organizaciones sociales. En varios casos los dirigentes de esas organizaciones alertaron a las autoridades sobre la aparición de caras extrañas. Esa “comisión de labor parlamentaria” reclutada en el bajo fondo, contó con la colaboración de varios diputados kirchneristas que frenaron con vallas a los hidrantes de la policía. Veintiseis revoltosos quedaron detenidos. Se les incautaron bombas molotov y algunas facas. El Same no reportó ningún herido. Mientras una parte de la bancada que sigue a la señora de Kirchner se unía a los disturbios, otra parte exigía en el palacio que se interrumpiera la sesión.

En esa batahola de salón, tan poco espontánea como la que se libraba al aire libre, volvió a cobrar protagonismo el “Marciano” Moreau. El año pasado se había acercado al estrado de Monzó para, a fuerza de decirle “hijo de puta”, sacarlo de quicio. Esta vez se aproximó a la banca de Massot para amenazarlo con hablar de la presunta inconducta de algún familiar durante la dictadura. Massot, que nació en 1984, lo invitó a pelear afuera. Después aclaró: “Yo puedo negociar el presupuesto. No el honor de mi familia”. El recurso de imputar a una persona el comportamiento, real o supuesto, de sus mayores, además de fascistoide, es inconveniente en el caso de Moreau. Sus hijas, que actúan en política, no merecen ser descalificadas porque él, siendo periodista del diario La Opinión, siguió prestando servicios allí a partir del 25 de mayo de 1977, cuando el general Teófilo Goyret intervino el periódico y expulsó a buena parte de sus compañeros de trabajo. El dueño de La Opinión, Jacobo Timerman, padre de Héctor, hoy correligionario-compañero de Moreau, había sido secuestrado el 15 de abril de ese año. ¿Qué tienen que ver las hijas de Moreau con estos antecedentes?

Los acontecimientos de ayer son coherentes con una concepción del ejercicio del poder. Mientras estuvo en el gobierno, el kirchnerismo fue una mayoría prepotente frente a los derechos de las minorías. Iba por todo. En la oposición, es una minoría que intenta impedir la voluntad de la mayoría. Ejerce un extravagante parlamentarismo de facto, fundado en la violencia callejera. La feligresía más recalcitrante de la ex presidenta agradece ese bloqueo. Jaime Durán Barba, también.

Si se aleja el zoom y se amplía la observación de la secuencia, el tiempo sigue pareciendo circular. Al día siguiente de los incidentes que rodearon la reforma previsional del año pasado, el episcopado católico emitió un comunicado defendiendo que no existen dos caminos, el diálogo o la violencia, para socorrer a los más frágiles. Sólo sirve el diálogo. La jerarquía eclesiástica se había sumado a la campaña contra la modificación de la ecuación jubilatoria. El presidente de la Comisión de Pastoral Social, Jorge Lugones, había reprochado al Gobierno cometer una injusticia. Apeló a un argumento incomprensible: “Si pedimos créditos afuera para que baje la inflación, entonces no aumentarán los sueldos de los jubilados”. Seguro hubo un error de traducción. Con la plaza destrozada, la Iglesia tomó distancia del tumulto cuanto antes.

El nuevo conflicto encuentra a los obispos otra vez embanderados. El de Luján, Agustín Radrizzani, debió aclarar el sentido de la misa que celebró el sábado a pedido de sindicatos del PJ más intransigente. La consigna de esos feligreses, que no se apruebe “el presupuesto del Fondo Monetario”, fue acompañada por Radrizzani con sutileza episcopal: “Nuestro pueblo debe construir su propio destino, sin injerencias ni tutelajes”. Radrizzani emitió el lunes un inusual comunicado explicativo de su homilía. El presidente de la Conferencia Episcopal, Oscar Ojea, ya había defendido su sermón. En ambos precisaron, como en diciembre, que sólo defendían el diálogo. Sin embargo, creyeron necesario consignar que el Papa no estaba al tanto de esa misa.

Radrizzani fue más allá. Aclaró que no defendió “personas concretas”. Se refirió a los Moyano, que fueron los que más contribuyeron a la movilización. Esa excusa era imprescindible desde el miércoles anterior, cuando monseñor Lugones recibió a Hugo Moyano. La fecha era significativa. No sólo por ser 17 de octubre. También porque 24 horas antes el juez Luis Carzoglio había rechazado el pedido de captura de Pablo Moyano, imputado por negociados hechos en combinación con la barra brava de Independiente.

Carzoglio tendría que aprender de los obispos y aclarar que él tampoco milita en bando alguno. El mismo día que denegó esa detención, envió una nota al Enacom, que él sigue llamando Comfer, pidiendo que prohíba por 180 días que los medios de comunicación se refieran a Roberto Petrov y a su familia. Petrov es un custodio histórico de Hugo Moyano. Sobran indicios de que se desempeñaba como nexo entre la barra brava y Pablo, a quien llaman “el Salvaje”, en la organización de negocios irregulares. Carzoglio solicitó la censura. No quiere que se informe lo que él, tal vez, está obligado a perdonar.

Lugones tal vez no prestó atención a estos pormenores cuando recibió a Moyano. Cometió el error de oficializar la entrevista en un comunicado, protocolo que no siguió cuando recibió, por ejemplo, a Marcos Peña. Entre los clérigos le atribuyen haber actuado por impulso. Al parecer, estaba enojado porque el exdiputado Julián Domínguez y su amigo, el jefe del Smata, Ricardo Pignanelli, solicitaron la misa de Luján sin su mediación. Moyano le dio protagonismo. Y Lugones, ingenuo, lo aceptó. De carne somos.

Desde el sábado, el correo electrónico de Sebastián Pedacchio, el secretario privado del papa Francisco, se atiborró de mensajes de prelados argentinos. Pedían que se los rescate de la moyanización. Bergoglio tiene mil recursos retóricos para explicar que los hechos ocurrieron sin su autorización. Pero tal vez sean insuficientes. Los errores que cometen los obispos en Buenos Aires son imputados a su jefatura, en Roma, porque la actual conducción de la Conferencia Episcopal fue diseñada desde allá. Ojea es su presidente porque el secretario para las Relaciones con los Estados, monseñor Paul Gallagher, indicó al cardenal Mario Poli que debía desistir de su candidatura. Aún así, fueron necesarias tres votaciones para que Ojea consiguiera la mayoría. En las dos primeras siguió ganando Poli.

También desde la Santa Sede se decidió que Lugones esté a cargo de la Pastoral Social, el órgano político de la Iglesia. Lugones es un obispo valiente, que enfrentó a la mafia del juego, que domina Lomas de Zamora. Su convicción fue clave en la condena de la Iglesia a la candidatura de Aníbal Fernández. Cuando se lo retrata, se recuerda que tiene un hermano desaparecido y otro que preside el PJ de La Plata. Datos genealógicos que fascinarían a Moreau. Lo relevante de Lugones es otro antecedente: es, desde hace décadas, un incondicional de Bergoglio en la Compañía de Jesús.

Quienes suponen que la jefatura del Episcopado es autómata del Papa, apuntan que Ojea tuvo dos entrevistas con Cristina Kirchner. Una se realizó en San Isidro, a pedido de ella. La otra fue gestionada por Julián Domínguez, con la supervisión de un laico decisivo: Aldo Carreras. El Papa podría prescindir de estos contactos. Le basta con hablar de tanto en tanto con Juan Carlos Molina, el cura que condujo el Sedronar durante algunos meses bajo el kirchnerismo.

Más que estas relaciones personales conviene advertir la orientación de una política. Pignanelli, Pablo Moyano y Gustavo Vera, amigo del Papa, organizan desde febrero una red intersectorial en todo el país, bajo el amparo de los obispos de provincia.

Hoy se encontrarán en Corrientes, encabezados por “el Salvaje” Moyano y acompañados por sindicatos kirchneristas. El arzobispo Andrés Stanovnik, que ya recibió a Moyano y a Vera, no tendrá que redactar ninguna excusa. Está fuera del país. Quizá Bergoglio tampoco tenga que ver con este movimiento. Pero hay un dato que confunde: desde hace más de un año llega desde el Vaticano el obispo Marcelo Sánchez Sorondo para encabezar reuniones con Moyano y Vera. Una de ellas se celebró en la biblioteca (sic) del sindicato de Camioneros. Fue un Congreso Antimafia. El juez Carzoglio, agradecido.

LA NACIÓN /

EL CONGRESO NO DEBE PERMITIR QUE UNOS POCOS BUSQUEN LEGISLAR A PIEDRAZOS

Por Hernán De Göñi

EL CRONISTA /

https://www.cronista.com/columnistas/El-Congreso-no-debe-permitir-que-unos-pocos-busquen-legislar-a-piedrazos-20181024-0091.html