Josefina Mendoza – “Elecciones 2019: Mucho más en juego que nuestros gobernantes” Nota de opinión en Infobae

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“Son todos iguales”, “la política no es buena, todos nos decepcionaron”, “¿vos proponés algo nuevo?”. Son solo algunas de las frases que escucho a diario cuando recorro, visito y dialogo con personas de distintos barrios de La Matanza, de distintas profesiones y con distintas ocupaciones. Cuando dialogo con vecinos que vieron pasar gobiernos de distintos colores, políticos que hicieron las cosas bien y políticos que no. En fin, descreimiento y decepción son los sentimientos que afloran a la hora de “hablar de política”.
Según el informe de Latinobarómetro del 2018, “América Latina es la región más desconfiada del mundo: ocho de cada diez latinoamericanos no confían en el otro, mientras que en los países nórdicos ocho de cada diez sí lo hacen. Y los latinoamericanos confían todavía menos en las instituciones: sobre todo en los partidos políticos, que ocupan la parte más baja de la lista (solo el 15% confía en los partidos). Esa marcada desconfianza conduce a una sociedad de escépticos, con sus consecuencias políticas e institucionales”.
En el mismo informe se estudia el índice de confianza de los latinoamericanos en las instituciones de la democracia tales como el Congreso, la Justicia y los partidos políticos. Sobre estos últimos, la confianza en la región ronda el 13%, encontrándose por estos tiempos en “un momento especialmente negativo”.
Esta falta de confianza en los partidos políticos, y en la política en general, ha derivado en lo que conocemos como crisis de representación (o representatividad), no solo en Argentina sino en la región y el mundo, lo que ha tenido como consecuencia, por ejemplo, que las nuevas generaciones tengan menos afección a los partidos, se sientan menos representados o simplemente no sepan lo que “piensan”.
A propósito del voto joven, Taquion publicó el año pasado su investigación “Jóvenes y redes sociales” y realmente los números son alarmantes para la política tradicional: casi el 77,8% de los jóvenes descarta seguir a políticos en Facebook y el 83,6% hace lo mismo en Instagram; el 84% evita opinar de política en Facebook y el 92% en Instagram. Más preocupante si se tiene en cuenta que prácticamente los jóvenes van a tener un rol trascendental en el escenario 2019: según Gustavo Córdoba & Asociados, en Córdoba, el porcentaje de la población de entre 16 y 35 años llega al 44,8% del total de posibles electores, de los cuales un 51% son mujeres (diciembre de 2018).
Sin lugar a dudas, en estas elecciones el desafío es de la política en general, no solo del oficialismo o de la oposición. Solo por enumerar algunos: construir (o reconstruir) instituciones fuertes, reconstruir la confianza de los y las argentinas en cada una de estas, apostar al diálogo y a la construcción de consensos.
La Política, con mayúscula, tiene muchas asignaturas pendientes, pero la más importante es que le crean. No basta con intentarlo. Este es un país al que le costó mucho recuperar, sostener y consolidar la democracia; un país que durante muchos años naturalizó la corrupción, la pobreza, la injusticia, la desigualdad.
En estas elecciones se van a poner muchas cosas en juego pero sobre todo la política tendrá la oportunidad de mostrar a la sociedad si efectivamente entendió el mensaje, va a poder demostrar a la sociedad si realmente tiene la capacidad de pensar en la Argentina del futuro. No es momento de retroceder sino de avanzar.
Tengo 26 años y he militado en un partido político los últimos nueve, ya no sé cuántas veces me preguntaron “¿qué hacés en política?” (con tono de “estás loca”). Siempre contesté que es porque me gusta, me apasiona y porque creo que la política es, por excelencia, una herramienta de transformación de esa realidad que nos duele. Trabajo todos los días para que algún día ya no me pregunten por qué milito sino que seamos muchos más los que nos comprometamos; trabajo todos los días para que todos volvamos a creer en la política y no es tarea fácil.