Miguel Giubergia- El mito del desendeudamiento y la realidad (Nota de opinión El Cronista 04032015)

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Miguel GIUBERGIA 2En la Asamblea Legislativa la Presidente volvió a manifestar su satisfacción sobre el funcionamiento de la economía. A esta altura de su gestión, sabemos que no va a modificar su tozudez y continuará usando cifras económicas falseadas. Pero lo más notable fue cuando se refirió a las cifras de deuda, ya que mintió cuando dijo “hemos desendeudado definitivamente a la República Argentina”, justo luego de dar números que muestran que sí hay deuda. La mentira arrancó unas pocas palabras antes, cuando dijo que en 2016 el próximo gobierno tendrá que pagar “sólo 2.564 millones de dólares y apenas 1.126 en moneda nacional”. Dato curioso, ya que la información oficial dice que en 2016 vencen u$s 14.239 millones de dólares y $ 40.711 millones.

¿Se le habrá corrido algún punto decimal? ¿O será que como consideró tan bueno el default, repetirá lo mismo y borrarán deuda de las estadísticas como lo vienen haciendo desde que están en el Gobierno?.

Como con el Club de París, que pasó de no existir deuda a ser de más de u$s 10 mil millones de un día para el otro. Si miramos la evolución de la deuda en sus dos mandatos, vemos un deterioro más que notorio, que muestra que no hay nada para festejar: la deuda total medida en dólares ha aumentado 44%, y la parte que hay que pagar en moneda extranjera aumentó 88%. Estos datos se agravan cuando se los compara con la capacidad actual de pago: las obligaciones en moneda extranjera pasaron de ser 1,5 veces las Reservas Internacionales en 2007, a 4,6 en la actualidad. Si lo medimos en términos de la capacidad de generar divisas, esto sería el saldo comercial, la situación es peor aún: pasamos de necesitar 6,5 veces el balance comercial para saldar la deuda en moneda extranjera, a 20 veces. Quizá los dichos de la Presidente ocultan un hecho grave, y es que piensa que el próximo gobierno actuará de la misma manera que ella y utilizará las Reservas del Central para luego no pagarle a este su deuda.

En la primer semana de 2016, la Tesorería tendrá que cancelar la letra con el BCRA que permitió la cancelación anticipada de la deuda con el FMI. Hoy resulta impensable que esto ocurra. Esto da pie a que se avance en un compromiso de todo el arcoo positor, y del actual oficialismo si está dispuesto, en cuanto al tratamiento de ese pago de u$s 9.530 millones. En la próxima Ley de Presupuesto se debe incorporar explícitamente un endeudamiento que permita la extensión de ese vencimiento, en condiciones favorables para todas las partes involucradas. Lo más apropiado sería canjear esa letra por una combinación de una nueva a mediano plazo y el resto por un nuevo tramo de Bonar 24, u otro bono negociable en el mercado. Esto es una mejora para todos y brindaría rápidamente un shock positivo en el escenario crediticio de Argentina.

El Tesoro mantendría su stock de deuda y no se vería en la necesidad de afrontar pagos en efectivo de tan cuantiosa suma en el inicio de la nueva gestión. Por otra parte, el BCRA mejoraría la calidad de sus activos, al pasar de tener un papel que no es negociable, a un instrumento que hoy muy demandado, por lo que podría ser vendido, obteniendo dólares para engrosar las Reservas, algo tan necesario para sostener la dinámica económica y llevar tranquilidad al mercado cambiario, en unao peración sustancialmente mejor al swap con el Banco Central de China. El país se verá beneficiado por una mejora en las condiciones patrimoniales del BCRA y mucho más, po rmostrar desde antes del inicio de una nueva gestión, que los acuerdos políticos entre diferentes fuerzas son posibles